El Port de Tarragona ha sido uno de los grandes damnificados por las protestas de los agricultores en distintos puntos del país contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. El puerto catalán ha sufrido bloqueos en sus accesos durante cuatro días consecutivos, lo que ha limitado de forma significativa la entrada y salida de vehículos.
BARCELONA. El acceso al puerto de Tarragona empezó a recuperar la normalidad ayer lunes por la mañana, después de que los agricultores abrieran el paso en la carretera A-27. Estas movilizaciones han ocasionado afectaciones en el funcionamiento de la logística portuaria, principalmente en lo que respecta al tráfico de camiones. Las protestas llegaron a causar una disminución del 88% en la cifra de camiones que entraron o salieron del puerto, siendo el viernes el día con más afectación. Por otro lado, el SEA (Sistema de Entrega de Agroalimentarios) registró una disminución del 77% durante el viernes.
El jueves, durante la primera jornada, el balance acumulado fue de una reducción total del 69,48% en el número de camiones que entró o salió del recinto. En concreto, durante la jornada accedieron al enclave 672 camiones, frente a los 1.918 registrados en la misma fecha de 2025, lo que supone una disminución del 64,96%. En cuanto a las salidas, se contabilizaron 552 camiones, frente a los 2.093 del año pasado, lo que representa una caída del 73,62%. Durante el fin de semana la afectación ha sido mucho menor, ya que la actividad logística en el Port es considerablemente más baja.
Malestar en el sector
Las protestas han generado malestar por las consecuencias económicas que han provocado, tanto en el Port de Tarragona cómo en el resto de la región, donde provocaron cortes en la AP-7 en Pontós (Alt Empordà), la C-16 en Olvan (Berguedà) y la C-38 en el Coll d’Ares (Ripollès), así como el corte de la N-2 en Bàscara, provocando afectaciones sobre todo a transportistas, ya que el domingo se abrió el paso a turismos, autobuses y camiones pequeños.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà, expresó que “desde el respeto al derecho de protesta del colectivo, nos preocupan las afectaciones económicas que este tipo de acciones generan a las empresas que operan en el Port de Tarragona y a todas las empresas y personas de la cadena de suministro que dependen de él, especialmente si se prolongan en el tiempo”.
Por otro lado, desde AECOC, la Asociación de Fabricantes y Distribuidores, pidieron que las reclamaciones del sector agrícola se hagan de manera compatible manteniendo la libre circulación de mercancías y personas, evitando los bloqueos provocados en varios puntos de todo el país.
En ese sentido, la Asociación hizo un llamamiento a la reflexión de un eslabón clave de la cadena de valor, como es el sector primario, sobre los perjuicios directos que los bloqueos en las vías de acceso están provocando a otros eslabones de la cadena de valor y a otros profesionales, como los del transporte de mercancías por carretera. Precisamente, desde AECOC puntualizaron que estos bloqueos llegan en un momento especialmente delicado para muchas empresas que gestionan el reabastecimiento tras el periodo navideño, y que operan con márgenes logísticos muy ajustados.
En este contexto, y no siendo la primera vez que se genera esta problemática, tanto las empresas portuarias como los operadores logísticos y de transporte coinciden en la necesidad de garantizar la continuidad de la cadena de suministro y de evitar que futuras protestas vuelvan a traducirse en bloqueos que afecten de manera directa a la actividad económica de un sector imprescindible y necesario.
Protestas finalizadas
Finalmente, el lunes a última hora se levantaron el resto de protestas en Catalunya, tras una reunión de los representantes agrícolas con el president de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, quien asumió los compromisos pactados por el sector con el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig. Unos acuerdos que pasan por intentar minimizar el impacto del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, sobre todo en los agricultores y productores locales.
Los últimos bloqueos a levantarse en Cataluña fueron en la AP-7 y en la C-16, y poco antes, esa misma tarde, también se desconvocó la concentración en la A-2.
El Sistema de Entrega de Agroalimentarios (SEA) del Port de Tarragona registró una disminución del 77% durante la jornada del viernes
Los transportistas, los más afectados
El sector del transporte por carretera ha sido uno de los más perjudicados por los cortes provocados por las protestas del sector agrícola, una situación que ha generado un profundo malestar entre los profesionales. Tanto la CETM, la Confederación Española de Transporte de Mercancías, como Conetrans, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales de Transporte por Carretera, advirtieron de las graves consecuencias que pueden derivarse si no se adoptan medidas inmediatas.
Desde la CETM alertan de que, ante los cierres de carreteras registrados tanto en España como en Francia, las empresas de transporte podrían verse obligadas a adoptar medidas excepcionales, incluida la negativa a cargar camiones, si no se garantizan condiciones reales de libre circulación, seguridad y servicios mínimos para los conductores. La organización subraya que los bloqueos están impidiendo trabajar con normalidad y han llevado a muchos profesionales a quedar retenidos durante horas o incluso días, sin acceso a servicios básicos.
En la misma línea, Conetrans mostró su más absoluta preocupación y rechazo por las condiciones que están sufriendo numerosos conductores, especialmente en el norte de Cataluña y el sur de Francia, donde muchos transportistas se han visto aislados y abandonados, sin acceso a aseos, comida, descanso, información ni protección. La confederación considera estas situaciones “denigrantes e infrahumanas” y exige una solución inmediata.
Ambas organizaciones coinciden en señalar que, aun comprendiendo y respetando las reivindicaciones de agricultores y ganaderos, no es aceptable que sean los transportistas quienes soporten el mayor impacto de las protestas. En este sentido, Conetrans advierte además del riesgo de desabastecimiento de productos básicos y cuestiona que este tipo de movilizaciones perjudiquen precisamente a la cadena que permite llevar al mercado los productos del propio sector primario.
Tanto CETM como Conetrans han reclamado la implicación de las organizaciones de cargadores para buscar soluciones que permitan mantener operativa la cadena de suministro y han instado a las autoridades nacionales y europeas a garantizar de forma efectiva la libre circulación de mercancías y la seguridad de los conductores profesionales. Ambas patronales insisten en que la paralización de la logística no sería responsabilidad del transporte, sino de la falta de actuaciones eficaces que eviten que los bloqueos se repitan sin alternativas, desvíos ni soluciones reales.