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Los cruceristas suponen el 2,5% de todos los turistas en Barcelona

  • Última actualización
    11 junio 2026 14:53

Lo indica el estudio ‘El turismo de cruceros en la dinámica turística de Barcelona: volúmen, intesidad y presión (2024)’, realizado por la Universitat de Girona (UdG) e impulsado por Port de Barcelona y la Asociación Internacional de Línias de Cruceros (CLIA).

BARCELONA. El estudio sitúa a los cruceristas en el 2,5% de los visitantes diarios de Barcelona y descarta, por lo tanto, que sean la causa de la presión turística estructural en la ciudad de Barcelona. Esta es una de las principales conclusiones del estudio que se ha presentado durante la última reunión del Consell per a la Sostenibilitat dels Creuers impulsado por Port de Barcelona.

La investigación analiza el peso real de los cruceristas dentro del conjunto de flujos turísticos que confluyen diariamente en la capital catalana y concluye que su incidencia es limitada en comparación con el volumen global de visitantes. Según el informe, los pasajeros de cruceros solo superan el 5% del total de visitantes en 32 jornadas al año y, en las jornadas con más afluencia, no llegan a alcanzar el 7,5%.

El estudio también pone de afirma que los momentos de máxima actividad crucerística no coinciden con los principales picos turísticos de la ciudad. Mientras la afluencia de visitantes alcanza sus niveles más elevados durante los meses de verano, los mayores movimientos de cruceristas se registran en mayo y octubre. Según Josep Maria Espinet, coautor del estudio que lo ha presentado, el peso de los cruceristas, no puede ser el responsable principal del colapso turistico de la Barcelona”. “El estudio demuestra que la concentración crucerista es puntual, localizada y limitada en el tiempo”, ha afirmado Espinet.

El estudio también afirma que la presión estructural se tendría que abordar con metodos alternativos, como la gestión de los flujos o buscar alternativas a la gestión de picos puntuales que puedan existir a través del análisis de información. El objetivo es avanzar hacia modelos de gobernanza capaces de diferenciar entre volumen de visitantes, intensidad de uso y presión efectiva sobre el espacio de la ciudad de Barcelona.

Alfredo Serrano, director de CLIA España, ha afirmado que “el sector del crucero está comprometido con la ciuidad de Barcelona, y que son conscientes de la relevancia que tiene en la ciudad”. Además ha asegurado que uno de los objetivos de CLIA es “promover estudios qeu contribuyan a una mejor gobernanza de la ciudad, para avanzar hacia un modelo turístico sostenible y equilibrado.

Por su parte, Mar Perez, jefa de Cruceros de Port de Barcelona, ha defendido el papel del Port que hace años que está comprometido en mejorar el modelo cruceristico contando con la colaboración de las entidades públicas y privadas.

Consell per a la Sostenibilitat

Además del estudio sobre la dinámica turística, durante la reunión del Consell per a la Sostenibilitat se presentaron los resultados de un análisis específico sobre la movilidad generada por la actividad de cruceros en el moll Adossat. El trabajo ha permitido profundizar en el conocimiento de los desplazamientos asociados a esta actividad y servirá de base para futuras actuaciones destinadas a optimizar la gestión de los accesos.

Entre las principales inversiones previstas destaca el desdoblamiento del puente Porta d’Europa, una actuación valorada en 90 millones de euros que incorporará nuevos espacios para peatones y ciclistas, mejorando la conectividad con la zona portuaria y facilitando una movilidad más sostenible. La sostenibilidad ambiental constituye otro de los ejes prioritarios de la estrategia del Port de Barcelona. Durante la sesión se informó sobre los avances del programa Nexigen, que contempla la instalación de nuevos sistemas OPS (Onshore Power Supply) en las terminales de cruceros.

Los responsables portuarios también compartieron los resultados de otros estudios relacionados con el impacto económico, la aportación fiscal y los hábitos de los pasajeros de cruceros. Estos análisis buscan ofrecer una imagen más precisa de la contribución real del sector y diferenciar entre los movimientos totales de pasajeros y el número efectivo de visitantes que acceden a la ciudad.

Las actuaciones forman parte del acuerdo firmado entre el Port de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona para reordenar la actividad crucerística y hacerla más compatible con el entorno urbano. Entre las medidas previstas figura el derribo de la actual terminal C del moll Adossat, programado para noviembre, así como el cierre de la terminal situada en el moll Barcelona Sud a finales de año. Posteriormente también se prevé la demolición de las terminales A y B.