Los marcos estratégicos, tanto la EU Port Strategy a escala europea como el Marco Estratégico del sistema portuario español a nivel nacional, están redefiniendo el futuro de los puertos al situar en el centro de sus prioridades la sostenibilidad, la dimensión social y la competitividad económica.
BARCELONA. Según Álvaro Rodríguez Dapena, director de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Puertos del Estado, estos marcos, pese a no tener un carácter regulador estricto, marcan el rumbo que deberán seguir las autoridades portuarias y condicionan la evolución de sus modelos de gestión. Rodríguez Dapena ha realizado estas declaraciones durante la mesa redonda “El nuevo contexto estratégico de los puertos”, celebrada por Port de Barcelona el jueves en el marco de la segunda jornada del SIL Barcelona.
En la sesión, moderada por la directora de Relaciones Internacionales de Port de Barcelona, Ingrid Boqué, también ha participado Carles Rua, jefe de Estrategia y Subvenciones de Port de Barcelona. Según Rua, los últimos marcos estratégicos incorporan cambios con el objetivo de adaptarse a las nuevas realidades que afrontan los puertos. Sin embargo, mostró ciertas dudas sobre la viabilidad de algunas de las propuestas planteadas. “Debemos garantizar la competitividad de nuestros puertos y, al mismo tiempo, adaptarnos a determinados cambios”, ha señalado. “Nos estamos adaptando al nuevo orden mundial, pero existe un problema para hacerlo y mantenerse económicamente viable, ha añadido.
Lo que sí considera evidente es la transformación del papel de las autoridades portuarias, que han pasado de actuar únicamente como gestores de espacios “landlords” a convertirse en auténticos centros de actividad como hubs logísticos o energéticos. Asimismo, ha destacado que muchas de estas nuevas responsabilidades han llegado de manera inesperada, obligando a los equipos a adquirir conocimientos y capacidades desde cero.
Reaprendizaje
Para Rodríguez Dapena, la inestabilidad que se ha instalado en el sector también genera oportunidades para aquellos actores capaces de adaptarse con rapidez. “Hasta hace muy poco tiempo hablábamos de regularidad, estabilidad y solidez. Ahora ni siquiera las líneas regulares de contenedores son regulares”, ha afirmado. En este contexto, ha señalado que el sector ha pasado de priorizar la previsibilidad a centrarse en conceptos como el reaprendizaje, la redundancia y la liquidez, factores que están beneficiando a quienes han sabido reaccionar ante los cambios.
Además, ha destacado la posición geopolítica favorable de España y el impacto positivo que determinadas disrupciones internacionales han tenido sobre la actividad logística. “Seguimos estando muy bien posicionados geopolíticamente y nos hemos visto beneficiados logísticamente por muchas de las afectaciones geopolíticas”, ha asegurado. En este sentido, ha defendido la capacidad de reacción de los países del sur de Europa frente a situaciones de crisis. “Los países del sur saben improvisar y son rápidos a la hora de ponerse de acuerdo cuando hace falta, mientras que los del norte necesitan un manual incluso en situaciones excepcionales”, ha señalado. “Hay que aprovechar la situación y actuar con rapidez para beneficiarse de las disrupciones”, ha concluido.
En este escenario, los ponentes han coincidido en que la capacidad de adaptación, la flexibilidad y la colaboración entre administraciones y operadores se perfilan como elementos clave para garantizar el papel estratégico de los puertos en las cadenas logísticas del futuro.
Carles Rua: “Nos estamos adaptando al orden mundial pero existe un problema para hacerlo”