En concreto, entre julio y septiembre, el tráfico total creció un 0,7% frente al descenso del -1,2% y del -4,6% que se había producido en los dos trimestres anteriores. Esta ligera recuperación fue fruto principalmente del crecimiento del 5% de los graneles líquidos y del 4,8% de los contenedores, lo que compensó la caída del 6,5% que se produjo en los graneles sólidos.
La mercancía general en su conjunto también obtuvo un balance positivo, en concreto un +0,4%, destacando el crecimiento reseñado del tráfico de contenedores. Los contenedores en tránsito crecieron un 3,6%, los TEUs import-export crecieron un 7% y los contenedores de tráfico nacional un 3,2%. Hay que destacar también el crecimiento del 4,2% del tráfico ro-ro.
Con estos ratios, en el conjunto del periodo enero-septiembre los puertos españoles redujeron su tráfico un -1,7% hasta los 415,4 millones de toneladas, con un descenso del -2% de los graneles líquidos, del -5,3% de los sólidos y del -0,2% de la mercancía general.