Maersk presentó unos sólidos resultados del segundo trimestre, impulsados por una alta demanda, fletes al contado más elevados en el segmento marítimo y crecimiento en todos los segmentos de negocio.
BARCELONA. El tráfico de mercancías entre enero y junio presenta un incremento del 4,1% respecto el mismo periodo del año anterior en el ámbito del tranporte marítimo, impulsados por las exportaciones asiáticas, mientras que la tarifa media de flete por contenedor cargado aumentó un 22%. Desde la compañía señalan que la utilización de los buques se mantuvo alta en un 96% y el coste unitario a energía fija disminuyó un 0,8%, ya que el mayor volumen compensó el incremento de los costes operativos.
En el ámbito de las terminales gestionadas por el grupo, se siguió avanzando en varias iniciativas clave, lo que refleja su compromiso continuo con el crecimiento estratégico y la expansión de capacidad. El sólido rendimiento subyacente compensó el impacto del conflicto en Oriente Medio. Así, los ingresos aumentaron un 11%, respaldados por un incremento del 7,1% en los ingresos por movimiento impulsado por tarifas más altas y mayores ingresos por almacenamiento, así como un crecimiento del volumen del 2,2%.
Y en Logística y Servicios, Maersk registró otro trimestre de mejora continuada, lo que se tradujo en un margen EBIT del 5,1%, un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. Los ingresos aumentaron un 15% interanual y un 11% secuencialmente. El transporte terrestre lideró el crecimiento, impulsado por soluciones de puente terrestre que conectan puertos en toda la región del Golfo, mientras que la división de Transitarios se benefició de un fuerte crecimiento del volumen en Carga Aérea y Logística de Proyectos. Las soluciones integradas también contribuyeron positivamente, impulsadas por una combinación favorable de contratos nuevos y existentes.
Mejora de las previsiones financieras
A nivel financiero del grupo, el EBITDA fue de 3.000 millones de USD y el EBIT alcanzado se situó en 1.600 millones de USD en el segundo trimestre, superando tanto al año anterior como al primer trimestre. Además, la compañía también ha elevado sus previsiones de crecimiento para todo el año, y prevé alcanzar un EBITDA subyacente de entre 10.500 y 12.500 millones de USD (anteriormente entre 8.000 y 10.000 millones de USD) y un EBIT subyacente de entre 4.500 y 6.500 millones de USD (anteriormente entre 2.000 y 4.000 millones de USD).
El CEO de Maersk, Vincent Clerc, señala en un comunicado de presna que “el segundo trimestre ha sido una nueva prueba de que hemos entrado en una nueva era de mayor volatilidad. La fuerte y generalizada demanda procedente de Extremo Oriente desde 2024 ha dado lugar a flujos comerciales significativamente más desequilibrados, con niveles de volumen que están poniendo a prueba la capacidad de la infraestructura terrestre”. En este sentido, Clerc comenta que “desde los puertos hasta el transporte interior, estamos observando un aumento de la congestión y de las interrupciones en múltiples geografías. La capacidad de nuestro equipo global para aprovechar las oportunidades en estos mercados difíciles nos ha permitido ofrecer un crecimiento significativo del volumen y de los beneficios en todas nuestras áreas de negocio, lo que ha llevado a una revisión sustancial al alza de nuestras previsiones para todo el año”. Finalmente, el CEO de la compañía subraya que “a medida que los mercados evolucionen, seguiremos centrados en ayudar a nuestros clientes a responder rápidamente a los cambios y a mantener la integridad de sus cadenas de suministro. Con los cuellos de botella aún profundamente arraigados, debemos continuar invirtiendo en infraestructuras comerciales críticas y en escala para seguir ofreciendo el mejor valor posible a nuestros clientes”.
Desde la compañía señalan que la demanda global de transporte y logística se mantuvo resiliente durante el trimestre. A medida que se interrumpieron los flujos de tráfico en el estrecho de Ormuz, la carga de importación con destino al Golfo se desvió hacia puertos alternativos y rutas de transporte terrestre, mientras que la capacidad marítima afectada se reasignó rápidamente a otras rutas comerciales en crecimiento, con un crecimiento particularmente fuerte en las importaciones hacia África, América del Norte y América Latina, impulsado por el dinamismo continuo de las exportaciones del Extremo Oriente, especialmente de China.
Inversiones
En toda su cartera, Maersk continuó invirtiendo en infraestructuras comerciales críticas y capacidades de la cadena de suministro. Se alcanzó un hito importante en Brasil, donde APM Terminals inauguró la terminal de Suape, una inversión de 350 millones de USD para la primera terminal de contenedores totalmente electrificada del continente. Con una nueva instalación de almacenamiento y distribución, Logística y Servicios contribuyó aún más a las capacidades logísticas integradas de Suape y el noreste de Brasil.
En Vietnam, APM Terminals y Hateco Group firmaron un acuerdo con la ciudad de Da Nang para construir y operar la terminal de contenedores de Lien Chieu, un proyecto que representa una inversión de más de 1.700 millones de USD.