Menú
Suscripción

Valenciaport prevé para 2020 una caída de los tráficos del 10% por el Covid-19

En la actual coyuntura económica hablar de previsiones de tráficos portuarios es hablar de apuestas, de percepciones. Así lo ha manifestado Aurelio Martínez, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, durante la presentación esta mañana del Informe trimestral abril-junio de 2020 de Entorno Económico. Martínez prevé un cierre de año en proceso de recuperación, pero lastrado por el agujero dejado por el Covid-19. Sus previsiones auguran un descenso de los tráficos de Valenciaport del 10% en relación a 2019, “con lo que nos quedaremos en los 5 millones de contenedores o un poco menos. Pero hay que esperar”.

  • Última actualización
    21 julio 2020 17:05

El presidente de Valenciaport ha comentado que para poder hacer una valoración más acertada del cierre del año, habrá que ver qué pasa con el mes de septiembre. "Septiembre nos dirá cómo vamos a cerrar el año aunque hay que esperar una caída global del 10% a cierre de ejercicio. Aunque esto es una apuesta, no hay nada seguro".

Evidentemente esta situación afectará a los ingresos (a sumar las reducciones de tasas aprobadas) y a los resultados financieros de la entidad que "serán de 5 millones de euros como mucho. Casi todos los puertos españoles estarán en pérdidas y nosotros no tendremos beneficios importantes", ha avanzado.

El futuro del puerto sigue incluyendo la terminal norte

Preguntado por el futuro Plan de Empresa de la APV y sus previsiones más contenidas sobre el aumento de los tráficos, Aurelio Martínez ha sido claro: la evolución dependerá de la economía, por lo tanto, no se pueden hacer previsiones de futuro manteniendo las cifras de antes del Covid-19, “hay que ser prudentes”. Eso sí, ha destacado el presidente, que los tráficos se ralenticen no significa que el puerto de Valencia no siga en la situación crítica de posible saturación de su capacidad en 3/7 años. Martínez ha recuperado las cifras: con el actual tamaño el puerto puede mover 7,5 millones de contenedores (un 80% de capacidad ocupada sería lo óptimo para evitar estrangulamientos de la actividad en días concretos así que estaríamos hablando de 6,5 millones de contenedores). 

Sabiendo que los plazos de maduración de cualquier obra son largos (incluso de décadas), la obra de la terminal norte en la ampliación norte “se tiene que hacer cuanto antes, para que no se produzca un estrangulamiento de la actividad”, ha opinado el presidente de Valenciaport.

"Septiembre nos dirá cómo vamos a cerrar el año aunque hay que esperar una caída global del 10% a cierre del ejercicio. Aunque esto es una apuesta, no hay nada seguro"

Aurelio Martínez, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, durante su intervención. Coyuntura  

Aurelio Martínez ha participado en la presentación del Informe que la APV realiza en colaboración de Vicente Pallardó, analista de coyuntura económica del Instituto de Economía Internacional (IEI), quien se ha mostrado satisfecho por el recién aprobado fondo de reactivación de la Unión Europea.  Sobre el Informe trimestral abril-junio de 2020 de Entorno Económico, el experto ha desgranado la actualidad económica del mundo para centrarse en uno de los aspectos que más preocupan: qué hacer con la deuda pública que va a crecer a hitos históricos. 

Pallardó ha explicado que la estrategia más importante para él pasaría por un crecimiento adecuado hacia un modelo que Europa quiere liderar, “un modelo verde y más inclusivo”. Además, “el crecimiento debe ser sostenido y sostenible”. Asimismo, se debe recuperar el equilibrio fiscal a través de la racionalización del gasto y de realizar reformas estructurales para cerrar los agujeros fiscales como los producidos por las grades empresas multinacionales que con ingeniería fiscal no pagan lo que deben penalizando a las pymes. 

Además, “en España tenemos que reducir la economía sumergida que sigue siendo la misma que hace 34 años cuando entramos en la Unión Europea”, ha apostillado Pallardó. “Esta economía sumergida no se hace por necesidad y es insolidaria”, ha subrayado. Para reducirla, el experto ha comentado que hace falta un programa de transformación estructural que arrancaría con un incentivo para el afloramiento de todas las actividades irregulares (evitando sanciones retroactivas o activando ventajas en la cotización de los empleados, por ejemplo) y, posteriormente, un castigo a quienes siguieran con estas actividades.

Finalmente, ha abogado por debatir acerca de la deuda perpetua y su posible activación: “No es algo nuevo y la situación es excepcional”.