Este martes se dieron a conocer los tráficos de 2025, con un descenso del 7,5% respecto a 2024. ¿Qué valoración hace de estos resultados?
Tarragona tiene dos grandes marcos de mercancía. Uno es el cereal y habíamos tenido dos años muy buenos, provocados por las sequías en nuestro país. Así, en 2025 volvimos a las cifras normales en las que nos tenemos que estar moviendo. Otro de nuestros principales tráficos es el sector del fuel para la química, que es un sector que depende mucho de las dinámicas globales de producción y este año las cifras han sido también similares a las de años anteriores.
A pesar de ubicarse entre Barcelona y Valencia siempre se mueven entre los 7 u 8 puertos con más toneladas movidas...
No se trata de que el puerto haga un gran negocio y tenga muchos ingresos, sino que cada vez tendemos más a evaluarlo por su papel transformador del territorio y alineado con las necesidades que tenga este. Podríamos poner el ejemplo de los cruceros, en los que la tasa de pasajeros no es de las más altas. Sin embargo, en la medida en que el territorio, para desarrollar su proyecto de industria turística quiera tener cruceros, no lo va a de decidir el puerto. Port Tarragona ha establecido una muy buena relación con el resto de actores del territorio para interpretar y entender qué necesidades tenemos y posicionarse en ello.
Antes mencionaba la importancia de la petroquímica. Se trata de un sector que afronta una gran transformación para alcanzar las exigencias en el ámbito de la sostenibilidad ambiental. ¿Cuál es el papel del puerto?
Jugamos dos papeles. Por un lado, ejercer como modelo y fijar los más altos estándares posibles de sostenibilidad y de buenas prácticas ambientales en el territorio. Y por otro lado, debemos ser un actor activo junto con las empresas químicas en la descarbonización de la industria química y por lo tanto tenemos que trabajar con nuevos combustibles. El puerto puede jugar un papel importante en el tema del hidrógeno, así como en la llegada de amoníaco de otras partes del planeta para su transformación en hidrógeno y de ser un hub de llegada del hidrógeno del resto de la Península para su distribución a Europa.