Así lo asegura la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), quien precisa que en el pasado mes de julio "se aprecia un importante crecimiento en la flota ociosa de portacontenedores que, atendiendo a datos de Alphaliner, aumenta hasta 138 unidades, lo que representa 486.778 TEUs, frente a los 336.241 de finales de junio".
Desde Valenciaport señalan que "además de posibles ajustes de oferta y demanda, este incremento se debe principalmente a la entrada en astillero de los buques para la instalación de scrubbers o filtros en la emisión de humos, en previsión a la entrada en vigor en enero de 2020 de la nueva normativa en materia de emisiones aprobada por la IMO (Organización Marítima Internacional)".
La expectativa es que durante los próximos meses esta tendencia se mantenga y las navieras continúen adaptando su flota para el cumplimiento de la regulación en el contenido de azufre de los combustibles marinos. Una normativa a la que se están adaptando con celeridad las navieras, incluso con inversiones adicionales que implican sustitución de combustibles y motorizaciones de buques ante la cada vez más compartida sensibilización de puertos y terminales para hacer frente y con urgencia al cambio climático.
La normativa IMO 2020 de la Organización Marítima Internacional entrará en vigor el 1 de enero del próximo año y limitará el contenido de azufre en los combustibles para el transporte marítimo al 0,5% frente al 3,5% permitido actualmente, recuerda la APV.
Fletes más caros
Los fletes de exportación desde Valenciaport expresados en euros crecen un 0,98% en julio con respecto al mes anterior. Así lo refleja el VCFI, que toma un valor de 1.066,79 puntos, siendo enero de 2018 la base del índice, fijada en los 1.000 puntos. De este modo, el crecimiento acumulado del índice desde sus inicios es del 6,67% mientras que si se considera exclusivamente el año 2019, el VCFI ha experimentado una caída cercana al 2,9%.
En términos globales, el comportamiento del precio del barril del petróleo durante el mes de julio ha sido bastante estable, cerrando en un nivel de 63,91 dólares el barril frente los 64,22 dólares del mes de junio. "Esta evolución es coherente con las perspectivas de los principales analistas que auguran un segundo semestre en el que la contracción económica generaría una menor demanda que compensaría el riesgo alcista de las tensiones geopolíticas asociadas al mercado del petróleo", concluyen desde