El grupo ha alcanzado unos beneficios antes de impuestos de 389 millones de euros, un resultado operativo “significativamente mayor que en el mismo periodo del año anterior, con 91 millones”, aseguran desde la compañía.
El director ejecutivo de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen, destacó que este crecimiento “se debe al aumento del volumen de transporte en nuestras rutas principales y a un buen control de costos y tasas de carga ligeramente mejores”.
En este sentido, los ingresos aumentaron a 6.200 millones de euros en el primer semestre del año, frente a los 5.400 del mismo periodo del año anterior; el volumen de transporte aumentó un 2%; y la tasa de flete promedio aumentó un 5% a 1.071 dólares el TEU, ante los 1.020 dólares el TEU del 2018.
Rolf Habben Jansen concluyó que las “perspectivas para la segunda mitad del año se mantienen” y, añadió, que la compañía “continuará implementando su Estrategia 2023 para convertirse en el número uno en calidad”.