El acto ha contado con personalidades como Antonio Zaforteza, CEO de Ocibar de Marina Port Tarraco; Marta Domènech, representante de la Generalidad de Catalunya; Maria José Figueres, rectora de la Universidad Rovira i Virgili, y varios representantes de la Diputación y de la Ayuntamiento de Tarragona. Más de 200 personas inscritas han participado activamente en conferencias y charlas para impulsar y explicar los grandes proyectos dentro de nuestro territorio.
En su saludo inicial, el presidente del Port de Tarragona ha reivindicado la energía que se desprende de un espacio como el Tinglado 1 para acoger y organizar eventos en el ámbito social, lúdico, cultural y empresarial. Ha destacado los 100 años de vida del Tinglado 1, un almacén pensado para el movimiento de mercancías donde cientos de operarios, con gran esfuerzo, llevaban a cabo la carga y descarga. "Hoy cien años después, como si fuera una analogía, aquí nos encontramos cientos de personas para mover e intercambiar conocimientos, experiencias y pericias", ha señalado.
Port Tarragona, hub logístico de Catalunya
"La realidad que hoy son certezas a los pocos días se transforman y dejan de serlo". Con esta frase Cruset ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptación en el mundo tan cambiante que "'si bien decían que es líquido, ahora parece más bien gaseoso por la velocidad en que cambian las reglas de juego cada día", ha afirmado.
La XX edición de la jornada Crisol reúne el tejido empresarial catalán en el Tinglado 1 del Port Tarragona.
Haciendo referencia al sector marítimo ha destacado que el 90% de las mercancías que se mueven a nivel mundial se mueven a través de barco, y de ahí la importancia del sector logístico marítimo a escala mundial, ya que "cualquier incidencia en este sector tiene repercusiones a escala global y local". Un dato que deja patente la importancia estratégica de la logística en la recuperación de la economía mundial, ha explicado Cruset.
El replanteo del "statu quo" ha hecho que las empresas se planteen la recolocación de los centros productivos desde el sudeste asiático hacia el Mediterráneo, ha explicado el presidente del Port y, en este contexto, "el Port apuesta por consolidar las líneas marítimas con Turquía y el norte de África".
Además de conectar con el Mediterráneo sur y oriental, el Puerto apuesta por la conexión con la península ibérica a través de carretera y del ferrocarril y con la apertura del corredor del Mediterráneo, con el norte de Europa.
De este modo, ha afirmado Cruset, el Port de Tarragona es el vértice de tres triángulos que en el Camp de Tarragona confluyen, por un lado el vértice Turquía Norte-África, por otra la conexión hacia la península a través del Corredor de Henares y el corredor del Mediterráneo, y finalmente, con Europa a través de la conexión con ancho de vía europeo.