La máxima representante del organismo portuario ha comparecido acompañada por el director del puerto, J. Agustín Romero Gago, y el jefe del departamento de Proyectos y Obras, Balbino Otero, en quienes ha personalizado el agradecimiento y “admiración” por el esfuerzo realizado en los tres últimos años y medio para solucionar el problema surgido en este proyecto por la mala ejecución de la obra, agradecimiento que ha hecho extensivo al resto de técnicos y profesionales implicados.
Teófila Martínez ha recordado que el vial que conectará la Nueva Terminal de Contenedores con la avenida de Astilleros discurre en gran parte bajo los terrenos de Navantia en “falso túnel”. Se trata de una vía de 1,2 kilómetros de longitud total, con 870 metros en túnel, cuya ejecución se adjudicó en noviembre de 2014 y se rescindió debido a distintos problemas en la ejecución con la constructora en junio de 2017, un mes después de que se inundara por completo.
Tras todas las obras y soluciones proyectadas el pasado 1 de noviembre, la Autoridad Portuaria consiguió vaciar el túnel y permitir a los equipos de obra acceder a su interior, cumpliendo el objetivo marcado en este proyecto, que no era otro que resolver la vía de agua y vaciarlo.
Según la presidenta de la APBC, se espera que el proyecto de finalización pueda licitarse en 2022 por un importe aproximado de 15 millones de euros y un plazo de ejecución de 16 meses.
Por lo tanto y “aunque queda mucho trabajo por hacer“, la presidenta ha mostrado su satisfacción porque “hoy es un día importante para el puerto, es lo que necesitábamos para añadir más certidumbre a la política de reposicionamiento del Puerto de la Bahía de Cádiz en los orígenes y destino de las mercancías y esto, junto con el tren, nos permite decir que en dos años van a estar conectadas por ferrocarril y por carretera las dos terminales, la Nueva Terminal de Contenedores y Cabezuela-Puerto Real”.
Trabajos de limpieza
Actualmente se está procediendo a la limpieza del barro acumulado por efecto de la inundación prolongada, a la retirada de restos de materiales de las obras originales acopiados en su interior y a la limpieza de los restos de tierra y orgánicos adheridos a las estructuras de hormigón.
Para poder redactar el proyecto de finalización, una vez posibilitado el acceso al túnel, es necesario tomar muestras de los hormigones y de los armados existentes, realizar medidas y ensayos tanto en laboratorio como “in situ” de las estructuras, para determinar el grado de afección por la inundación prolongada y los defectos de ejecución agravados por este motivo. Estos trabajos ya están adjudicados e iniciados, por la empresa especializada (CEMOSA) por un importe de 368.230 euros, según ha informado Teófila Martínez.