madrid. Por un lado, el martes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, expuso a la comisaria europea de Transportes, Adina Valean, la primera percepción en torno a la existencia de desvíos, en un contexto, todo hay que decirlo, de suma alteración de la normalidad fruto de las importantes reestructuraciones que están implementando las navieras con motivo de la renuncia a transitar por el mar Rojo y desviar los buques por el cabo de Buena Esperanza.
Esta situación no ayuda ahora mismo a identificar con precisión los tráficos cuyo desvío estuviera motivado por la aplicación del ETS y distinguirlos de todo aquel movimiento generado o alterado por la redefinición de las rutas y las escalas por el conflicto del mar Rojo.
Por otro lado, Diario del Puerto solicitó ayer más detalles al Organismo Público Puertos del Estado en torno a lo avanzado por el ministro. Así, desde OPPE se precisa que “somos plenamente conscientes de los retos que presenta la implementación del ETS en nuestros puertos y en el conjunto del sector logístico, aunque la situación actual en el mar Rojo hace muy difícil sacar conclusiones porque el mercado y las rutas marítimas se han desplazado”. Aún así, aclara OPPE, “los primeros datos de los terminalistas apuntan a que los riesgos de desvío de tráficos marítimos a puertos vecinos no europeos para evitar el coste del ETS se pueden estar transformando en realidad”.