El Canal de Panamá y el Canal de Suez difieren en escala, función y exposición. Panamá canaliza en torno al 5%-6% del comercio marítimo mundial, con un perfil más selectivo y centrado en rutas interoceánicas clave entre América y Asia, lo que le otorga un alto valor estratégico como atajo imprescindible. Suez, por su parte, concentra cerca del 10%-12% del comercio global y una proporción muy elevada del tráfico de contenedores, siendo la gran arteria entre Asia y Europa. En capacidad, Suez admite buques de mayor tamaño y volumen continuo, mientras Panamá, pese a su ampliación, sigue condicionado por esclusas y calados. Desde el punto de vista estrictamente logístico, la vía egipcia ofrece mayor fluidez lineal, frente a la operativa escalonada de Panamá. Por otra parte, en cuanto al riesgo, mientras Suez es más vulnerable a crisis geopolíticas; Panamá lo es a limitaciones hídricas. Además, Panamá optimiza tiempos en rutas específicas, mientras Suez resulta insustituible en grandes corredores Este-Oeste.