Más allá de plazos y fechas, la descarbonización de la flota marítima se antoja inevitable. Con este telón de fondo, España ha pasado a liderar este crucial objetivo de la mano de su nuevo Plan de Descarbonización.
madrid. El Consejo de Ministros aprobó el pasado mes de noviembre el Plan de Acción Nacional para la Descarbonización del Transporte Marítimo, una de las propuestas más relevantes de la Estrategia Marítima.
De acuerdo con el Plan, el objetivo es financiar el 25% de toda la inversión prevista en la construcción de nueva flota mercante sostenible hasta 2030.
El Plan contempla que en España hasta 2030 se afrontará una inversión de 600 millones de euros en la construcción de nuevos buques sostenibles, proceso al que el Plan de Descarbonización prevé contribuir con 150 millones de euros, es decir, un 25% de la inversión. De la misma forma, se calcula que se acometerá una inversión de 335 millones en transformación de la flota, a la que el Plan contribuirá con 50 millones de euros, un 15% del total.
Recordemos que el Plan cuenta con una dotación total de 250 millones de euros, provenientes de los ingresos generados por la incorporación del transporte marítimo al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS).
España estima que recaudará por el ETS unos ingresos de 1.004 millones de euros durante el periodo 2026-2030, de tal forma que los citados 250 millones para ese mismo periodo representan un 24,9% del total de lo ingresado por el ETS marítimo, lo que, según se recoge en el Plan “garantiza la sostenibilidad financiera del programa y su viabilidad sin comprometer recursos extraordinarios del presupuesto general del Estado”.
Según el Plan, se destinarán un total de 200,39 millones a la renovación de la flota mercante, mediante subvenciones a la renovación y transformación de buques existentes y a la construcción de nuevos buques bajos en emisiones de gases de efecto invernadero. Por su parte, a la promoción de proyectos de nuevos combustibles renovables de origen no biológico se destinarán 49,61 millones de euros.
Los objetivos del Plan son ser una herramienta para la reducción de un 20% de las emisiones de GEI del transporte marítimo en 2030 respecto a 2008, esforzándose por alcanzar el 25%; modernizar la flota para garantizar su competitividad futura; fomentar la adopción de proyectos basados en nuevos combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO); consolidar corredores marítimos verdes; e impulsar la formación y la capacitación del sector en tecnologías limpias.
Dentro del ámbito de la renovación de flota, el Plan contempla 150,39 millones para nuevas construcciones, con ayudas para la sustitución de los buques más antiguos por otros de nueva construcción, más eficientes y que supongan una reducción significativa de la intensidad de emisiones de GEI respecto de las exigencias normativas.
Transformación
Además contempla 50 millones para la transformación de la flota, con ayudas destinadas a la renovación/modernización de la flota que mayor intensidad tiene en las emisiones de CO2, siempre para buques que operen en territorio nacional y cabotaje europeo y norte de África.
Dentro del ámbito de la promoción de combustibles RFNBO, se contemplan para la construcción o remotorización de buques con combustibles RFNBO, subvenciones de parte del coste de construcción para barcos de propulsión RFNBO (amoniaco/e-metanol/Hidrógeno) que ascienden a un total de 40 millones de euros; para buques de suministro de RFNBO, se contemplan subvenciones de parte del coste de construcción para barcos de distribución y suministro de RFNBO (amoniaco/e-metanol/Hidrógeno) de un total de 7 millones de euros; para el desarrollo de normativa y certificaciones de buques con combustibles RFNBO se contemplan hasta 0,87 millones de euros; para el desarrollo de formación en combustibles RFNBO mediante programas de formación a los distintos perfiles de profesionales marítimos relacionados con los nuevos combustibles y tecnologías necesarias para la descarbonización del sector se contemplan 0,29 millones de euros; y para contratar equipo de refuerzo para el desarrollo de las bases de licitación y tramitación de estas subvenciones se destinarán un total de 1,45 millones de euros.
La industria marítima como motor de la descarbonización
La capacidad descarbonizadora de la industria marítima es enorme, dadas sus singulares conexiones.
Un ejemplo de ello es que El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha abierto la primera convocatoria de ayudas a proyectos de adaptación física de la infraestructura portuaria de titularidad estatal destinada al despliegue de las energías renovables marinas. Financiado con 212 millones de euros de los fondos NextGenEU, el programa PORT-EOLMAR busca reforzar las capacidades logísticas y la dotación de algunos puertos españoles de interés general de cara al despliegue de las energías renovables marinas con tecnologías de eólica offshore, mareomotriz, undimotriz y otras, afianzando la cadena de valor nacional y la creación de toda una industria auxiliar vinculada, competitiva a escala europea y global, ha indicado el MITECO. De esta forma, se busca promover que los puertos españoles sean polos de generación de energía sostenible y favorezcan la transformación global.
Las propuestas de los puertos que concurran a las ayudas deberán estar asociadas a un proyecto industrial sólido ligado al desarrollo de la cadena de valor en torno a las renovables marinas, con una inversión comparable o superior a la ayuda solicitada por la entidad beneficiaria y una vigencia temporal al menos de 10 años. Estos desarrollos serán promovidos por operadores privados.