BARCELONA. Tras el éxito de la última edición, en la que se ofrecieron 3.000 plazas para las visitas guiadas, este año se han añadido 2.000 plazas para unas visitas que se realizarán tanto el sábado como el domingo. Las reservas para estas visitas guiadas se abrirán a la ciudadanía el próximo 19 de mayo a las 12h y por cada una de ellas Port de Barcelona realizará una aportación solidaria de un euro que se destinará a la asociación Stella Maris Barcelona o a la Fundación Conservación y Recuperación de Animales Marinos (CRAM), según la elección del visitante.
El presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha comentado durante el acto de presentación que “hay muchas actividades de Port de Barcelona que nos hacen ilusión, pero las puertas abiertas todavía un poco más”.
Carbonell ha explicado que las visitas terrestres en autocar “permitirán descubrir el puerto comercial disfrutando de un recorrido en la zona de acceso restringido del recinto portuario para conocer de cerca la actividad de la infraestructura”. Así, los visitantes podrán elegir entre tres itinerarios diferentes: una visita con entrada a la terminal de contenedores Hutchison Ports BEST, otra con acceso a APM Terminals Barcelona y, como novedad de esta edición, una visita que incluye el faro del Llobregat, un espacio emblemático habitualmente inaccesible para el público.
Por otro lado, las visitas marítimas, a bordo de Las Golondrinas, volverán a recorrer el Puerto desde el mar. Durante un recorrido guiado de 90 minutos, los participantes podrán navegar por las instalaciones portuarias y observar de cerca la actividad que convierte al Puerto de Barcelona en el principal hub logístico del Mediterráneo.
Como las ediciones anteriores, también se volverán a programar las rutas históricas a pie teatralizadas, un recorrido que combinará patrimonio, actividad portuaria y relato ciudadano para explicar la evolución histórica del Puerto y su relación con Barcelona. La ruta comenzará en el edificio Portal de la Pau y finalizará en el Palau de Mar, pasando por espacios emblemáticos como el moll de la Fusta o el monumento a Joan Salvat-Papasseit.