BARCELONA. Durante la reunión del consejo rector de la comunidad portuaria, el director general de Port de Barcelona, Àlex Garcia, ha señalado que el puerto mantiene contacto permanente con Adif y con el departamento de Territorio de la Generalitat de Catalunya a la espera del restablecimiento de las líneas ferroviarias afectadas. Tal y como ha explicado la directora de Relaciones Internacionales, Ingrid Boqué, en la comparecencia posterior al encuentro, “desde el Puerto de Barcelona estamos proponiendo alternativas para minimizar las afectaciones”, aunque por el momento no existe una fecha concreta para alcanzar una solución definitiva.
Actualmente, la solución provisional para los tráficos hacia el sur consiste en desviar los trenes por la línea de la costa en horario nocturno, una medida que resulta insuficiente para absorber la totalidad del volumen de los trayectos afectados. Además, las incidencias no se limitan únicamente a este corredor, sino que también impactan en el ancho ibérico y, por extensión, en el comercio internacional por vía ferroviaria.
Durante la reunión, el presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha abordado la creciente preocupación del sector por el desarrollo de la ruta del Ártico. Desde el puerto aseguran no estar inquietos por las posibles repercusiones, que consideran mínimas. Según han explicado, para que esta ruta sea plenamente operativa habría que situarse en un horizonte de entre tres y cuatro años, y aun así solo podría funcionar durante unos pocos meses al año. En este sentido, Boqué ha señalado que “no parece que las navieras estén optando por este tipo de cambios” y ha subrayado que todavía faltan décadas para disponer de una ruta navegable durante todo el año. Por ello, la vía ártica podría convertirse en una alternativa para algunos puertos del norte de Europa, pero no para los del sur. “Para nosotros, la vía del canal de Suez sigue siendo la más óptima”, ha asegurado.
En la sesión, Carbonell ha presentado también el plan estratégico 2025-2030 de Port de Barcelona, aprobado el día anterior por el consejo de administración. Además, ha anunciado la celebración de una sesión monográfica con los miembros del consejo rector para profundizar en este documento, en la que también se abordará el plan de transición energética, cuya presentación está prevista para finales de 2025.
En este consejo rector de la comunidad portuaria ha participado igualmente Jordi Espín, secretario general de Transpime, quien ha intervenido para explicar la certificación de cargador responsable (CCR), de la que Port de Barcelona ha sido nombrado embajador. Se trata de un sello de calidad orientado a impulsar el establecimiento de criterios de logística ética en el sector del transporte terrestre.
Por su parte, Javier Vidal, presidente de la Asociación de Empresas Estibadoras Portuarias de Barcelona, ha inaugurado el ciclo de entrevistas con los presidentes de las asociaciones portuarias, en una conversación centrada en el proceso de concentración de navieras y terminales que vive actualmente el sector.
Finalmente, durante la reunión se ha presentado ante la comunidad portuaria el futuro proyecto de ampliación de la planta de soja de Elian, que tiene previsto celebrar la colocación de la primera piedra en las próximas semanas.