BARCELONA. La Autoridad Portuaria de Barcelona ha finalizado el ejercicio 2025 con un volumen total de tráficos muy similar al del año anterior, con 69,5 millones de toneladas, frente a los 69,7 millones de 2024, lo que representa una ligera caída del 0,3%. Sin embargo, el tráfico de mayor valor añadido, directamente vinculado al hinterland, ha registrado una evolución claramente positiva, pasando de 33,94 millones de toneladas en 2024 a 35,1 millones en 2025, un crecimiento del 3,4%, impulsado por el récord histórico en contenedores llenos de importación.
En el tráfico de contenedores, el volumen total se ha situado en 3,7 millones de TEUs, un 4,2% menos que el año anterior, pese al aumento de los contenedores llenos de importación y exportación. Este descenso global se explica, en buena parte, por la caída de los transbordos, que han disminuido un 21%. En 2024, el Port de Barcelona absorbió una parte relevante de los transbordos derivados del cierre del canal de Suez, lo que provocó un repunte excepcional de este tipo de tráfico. “Hemos tenido una caída en el tráfico total de contenedores, pero en el caso de las importaciones hemos cerrado 2025 con un récord histórico”, ha subrayado el director general de Port de Barcelona, Àlex Garcia.
China, Estados Unidos y Turquía se mantienen, un año más, como los principales socios comerciales del Port de Barcelona en el comercio de mercancías en contenedor, con cuotas de mercado del 28%, 6% y 5%, respectivamente. En el caso concreto de las importaciones, China concentra cerca del 50% del tráfico, consolidándose como el principal origen de las mercancías que llegan al puerto catalán.
El tráfico de vehículos también ha registrado una evolución positiva, con un crecimiento del 5,1%, hasta alcanzar las 717.000 unidades, frente a las 682.000 de 2024. Este aumento ha estado marcado por el fuerte incremento de las importaciones, que han crecido un 44%. En el segmento de los vehículos eléctricos, estos ya representan cerca del 12% del total de vehículos nuevos que pasan por el Port de Barcelona y han registrado un aumento del 75,7% respecto al año anterior.
El tráfico ro-ro ha alcanzado las 430.406 UTIs, con un ligero crecimiento del 0,6%, impulsado por el aumento de los tráficos con las Islas Baleares, mientras que los servicios con Italia han registrado descensos, en parte por el impacto del ETS en las autopistas del mar.
En el ámbito de los graneles, el Port de Barcelona ha experimentado un notable crecimiento en los líquidos a granel, que han aumentado un 21,7%, pasando de 13,67 a 16,63 millones de toneladas. El incremento se ha producido en todos los segmentos, con especial protagonismo del transbordo de combustibles destinados a operaciones de blending en el puerto de la energía del Port de Barcelona. También han crecido de forma significativa las importaciones de gasolina y de GNL, que han aumentado hasta un 45%. “El parón eléctrico del pasado mes de abril incrementó el uso de los ciclos combinados alimentados con gas, lo que se tradujo en un aumento de las importaciones”, ha explicado Garcia, quien también ha señalado que el acuerdo arancelario entre Europa y Estados Unidos ha impulsado la llegada de gas procedente del país norteamericano.
Por el contrario, el tráfico de sólidos a granel ha registrado un descenso del 15%, situándose en 4,08 millones de toneladas, frente a los 4,79 millones de 2024. Esta caída se debe, principalmente, al parón técnico de una de las plantas de tratamiento de haba de soja y al desplome del tráfico de cemento, que ha alcanzado mínimos históricos por la competencia de productores de terceros países con normativas ambientales más laxas. Pese a ello, Garcia ha destacado que “la diversificación del Port de Barcelona permite compensar descensos puntuales en determinados tráficos con el crecimiento de otros”.