BARCELONA. Port de Barcelona ha dado hoy un nuevo paso en la reordenación de la actividad de cruceros en el muelle Adossat y en el proceso de reducción de las actuales terminales de siete a cinco. El Consejo de Administración ha aprobado hoy la revisión de la concesión otorgada a Creuers del Port de Barcelona para la explotación de las terminales de pasajeros A y B, que permitirá construir una nueva terminal C y, una vez entre en servicio, derribar las actuales terminales A y B. Cabe destacar que el próximo 1 de noviembre se llevará a cabo la última operativa en la actual terminal C y, a partir de entonces, se iniciará el proceso de vaciado y demolición del edificio.
La actuación presentada concreta, así, uno de los pasos previstos en el acuerdo firmado en julio de 2025 entre el Port de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona para reordenar y hacer más sostenible la actividad de cruceros en la ciudad, que establece la reducción del número de terminales de siete a cinco.
El proyecto presentado por Creuers del Port de Barcelona prevé derribar la actual terminal C y construir una nueva en el mismo emplazamiento, con una superficie construida de 11.253 m², dimensionada para responder a los requerimientos actuales y futuros de la actividad de cruceros. La instalación incorporará los más altos estándares ambientales, como la generación fotovoltaica y sistemas onshore power supply (OPS) para conectar los buques a la red eléctrica, entre otros.
La propuesta incluye el traslado de la actual rotonda de acceso al muelle Adossat, la urbanización de los viales y de las áreas intermodales correspondientes a la futura terminal, así como la construcción de la nueva pasarela de embarque y desembarque de pasajeros. La terminal será pública, es decir, estará abierta al uso general. La inversión prevista asciende a 104,5 millones de euros, de los cuales más de 50 millones corresponden al edificio de la futura terminal.
El punto aprobado hoy por el Consejo de Administración del Port de Barcelona implica la ampliación de la concesión de Creuers del Port de Barcelona, que hasta ahora finalizaba en 2030 y era prorrogable, hasta 2033. Con la modificación aprobada, la concesión de la nueva terminal C finalizará en 2050 y podrá prorrogarse hasta 2053.