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Port de Barcelona destinará 92 hectáreas a ro-ro, convencional y multipropósito

  • Última actualización
    16 junio 2026 16:31

Port de Barcelona aspira a ser “una primera potencia en ro-ro, mercancía convencional y multipropósito en un plazo de 5 o 6 años”, según ha afirmado Lluís París, Head of automotive, RoRo, SSS and Bulk Division de la Autoridad Portuaria de Barcelona.

RÓTERDAM. París ha destacado que la actividad “de contenedores que trasladaremos del Muelle Sur nos dejará 92 hectáreas que destinaremos a ro-ro, convencional y multipropósito, lo que nos ayudará a ser una primera potencia dentro de estos sectores”. Estas declaraciones las ha realizado en la primera jornada de Breakbulk Europe, que se celebra en Róterdam hasta el 18 de junio.

París ha destacado que en la actualidad, “contamos con dos terminales de contenedores muy eficientes, terminales de car carriers que también gestionan mercancía convencional y dos terminales multipropósito comercialmente muy activas, todo ello unido a una gran conectividad ferroviaria y marítima”. “Nuestra baza es ser “un hub que también es capaz de redireccionar mercancía con servicios de corta distancia”.

El Port de Barcelona mueve alrededor de 700.000 toneladas anuales de carga convencional y breakbulk —acero laminado, bobinas, perfiles, ferroaleaciones, chatarra y otros productos industriales—, una cifra consistente con su trayectoria histórica y coherente con la realidad de un puerto que no dispone de grandes superficies libres, pero que ha construido una identidad propia y reconocible en operaciones de alta complejidad.

El ejemplo más representativo son las pasarelas de embarque para terminales de cruceros y aeroportuarias de todo el mundo: estructuras que se ensamblan en el propio puerto y se expiden enteras hacia sus destinos, convirtiendo a Barcelona en un referente mundial en este nicho.

A esto se suman tráficos singulares como el Rally Dakar —con un componente breakbulk relevante: estructuras con extradimensiones, generadores industriales y helicópteros de asistencia— y operaciones recurrentes como el transporte de vagones de ferrocarril, transformadores o maquinaria de obra pública.

Toda esta actividad se apoya en las dos terminales multipropósito del puerto, ambas ubicadas en el Moll del Príncep d’Espanya. La terminal actualmente operada por Sammer es objeto de un concurso público de adjudicación, un proceso que el Port de Barcelona afronta como una oportunidad para reforzar la capacidad y especialización de una infraestructura clave para el segmento de breakbulk y project cargo. A esto se suma el tejido consolidado de operadores especializados en lashing y manipulación de cargas especiales que operan en el puerto.

Perspectivas 2026

Las perspectivas para 2026 son favorables. La transición energética, el desarrollo de infraestructuras y la relocalización de cadenas industriales siguen marcando una tendencia alcista en la demanda global de project cargo.

A estos vectores estructurales se añaden factores nuevos y muy concretos: los procesos de reconstrucción en el Mediterráneo oriental —Siria y Líbano acumulan necesidades estimadas en más de 200.000 millones de dólares— generarán flujos significativos de maquinaria industrial y equipamiento que deberán transitar por puertos mediterráneos.

Y el fuerte incremento del gasto en defensa en Europa —un 14% en 2025, el mayor aumento desde la Guerra Fría— añade una demanda creciente de equipamiento de grandes dimensiones que es, por definición, project cargo.

El sector afronta también retos pendientes. La gestión de permisos para transportes especiales sigue siendo un proceso lento y fragmentado, y la integración ferroviaria en los puertos españoles —determinante para proyectos de gran volumen— no es todavía una opción consistente. Son cuellos de botella que el sistema portuario español deberá resolver para capturar el crecimiento que se anticipa en este segmento, ha destacado el Port de Barcelona.