BARCELONA. Durante la actuación, entre dos de los números protagonizados por los acróbatas del circo, el presidente de Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, y el director de Port Vell, David Pino, han sido los encargados, junto a más de una decena de niños y niñas, de pulsar el botón mágico que ha permitido que se encendiaran todas las luces de la feria.
La edición de este año de Nadal al Port, la séptima que organiza Port de Barcelona, es la más grande hasta la fecha y este año se ampliará la zona de actividades hasta el muelle Drassanes. En total, la feria crecerá de los 15.000 metros cuadrados del año pasado a los más de 24.000 metros cuadrados de este año, que se llenarán de actividades pensadas para acercar la realidad marítima y portuaria a la ciudadanía, con el énfasis puesto en la sostenibilidad social y ambiental y la integración y divulgación del territorio.