BARCELONA. El documento redefine el papel del puerto al situar la energía en el centro de su estrategia, ya no como una simple mercancía, sino como un activo clave para reforzar la competitividad del territorio y anticiparse a un mercado global crecientemente exigente. Con una inversión total prevista de 1.700 millones de euros hasta 2040, con 920 millones procedentes de fondos privados y 780 millones de fondos públicos, el Plan establece las bases para alcanzar una reducción del 85% de las emisiones de CO₂ respecto a los niveles de 2017 y llegar a las cero emisiones en 2050.
El Plan de Transición Energética establece como primer objetivo la reducción del 50% de las emisiones en 2030, lo que implica recortar un millón de toneladas de CO₂ en los próximos cinco años, una cifra equivalente a las emisiones anuales de 240.000 vehículos. La hoja de ruta reúne todas las iniciativas que Port de Barcelona está desplegando para descarbonizar su actividad y asegurar un suministro energético sostenible durante las próximas décadas. Tal y como ha subrayado su presidente, José Alberto Carbonell, “no se trata de un plan estático”, sino de un marco flexible que se irá adaptando a los cambios tecnológicos y regulatorios, sin renunciar a los hitos marcados.
Carbonell ha insistido en la voluntad del Port de Barcelona de situarse al frente de las políticas de transición energética: “Hasta ahora hemos impulsado políticas intensas que ya nos han convertido en un referente, pero queremos dar un paso más y ser un referente a nivel global”. El presidente ha subrayado que el Plan supondrá “un cambio decisivo que dibuja un puerto diferente en forma y resultados”, y ha remarcado que el nuevo modelo energético generará nuevas áreas de actividad. “No queremos una actitud pasiva ante los compromisos globales; queremos ser protagonistas”, ha afirmado.
Por su parte, Héctor Calls, director de Sostenibilidad Ambiental y Transición Energética del Port de Barcelona, ha reconocido que el proceso supondrá “un cambio complicado, porque implica transformar un sistema entero”. Aun así, ha subrayado que “la comunidad portuaria está muy comprometida con la transición energética y empujará y facilitará el proceso para alcanzar los objetivos de descarbonización”.