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MARÍTIMO · El Plan de Transición Energética de la Autoridad Portuaria de Barcelona pretende reducir un 85% las emisiones para 2040

Port de Barcelona impulsa su papel como hub energético para liderar la descarbonización

  • Última actualización
    03 diciembre 2025 05:20

Port de Barcelona aspira a consolidarse como un gran hub energético capaz de liderar la descarbonización del transporte marítimo y de su propia actividad, un objetivo que toma forma con la presentación ayer de su nuevo Plan de Transición Energética.

BARCELONA. El documento redefine el papel del puerto al situar la energía en el centro de su estrategia, ya no como una simple mercancía, sino como un activo clave para reforzar la competitividad del territorio y anticiparse a un mercado global crecientemente exigente. Con una inversión total prevista de 1.700 millones de euros hasta 2040, con 920 millones procedentes de fondos privados y 780 millones de fondos públicos, el Plan establece las bases para alcanzar una reducción del 85% de las emisiones de CO₂ respecto a los niveles de 2017 y llegar a las cero emisiones en 2050.

El Plan de Transición Energética establece como primer objetivo la reducción del 50% de las emisiones en 2030, lo que implica recortar un millón de toneladas de CO₂ en los próximos cinco años, una cifra equivalente a las emisiones anuales de 240.000 vehículos. La hoja de ruta reúne todas las iniciativas que Port de Barcelona está desplegando para descarbonizar su actividad y asegurar un suministro energético sostenible durante las próximas décadas. Tal y como ha subrayado su presidente, José Alberto Carbonell, “no se trata de un plan estático”, sino de un marco flexible que se irá adaptando a los cambios tecnológicos y regulatorios, sin renunciar a los hitos marcados.

Carbonell ha insistido en la voluntad del Port de Barcelona de situarse al frente de las políticas de transición energética: “Hasta ahora hemos impulsado políticas intensas que ya nos han convertido en un referente, pero queremos dar un paso más y ser un referente a nivel global”. El presidente ha subrayado que el Plan supondrá “un cambio decisivo que dibuja un puerto diferente en forma y resultados”, y ha remarcado que el nuevo modelo energético generará nuevas áreas de actividad. “No queremos una actitud pasiva ante los compromisos globales; queremos ser protagonistas”, ha afirmado.

Por su parte, Héctor Calls, director de Sostenibilidad Ambiental y Transición Energética del Port de Barcelona, ha reconocido que el proceso supondrá “un cambio complicado, porque implica transformar un sistema entero”. Aun así, ha subrayado que “la comunidad portuaria está muy comprometida con la transición energética y empujará y facilitará el proceso para alcanzar los objetivos de descarbonización”.

Gestión público-privada

El Plan contempla también la creación de una sociedad para gestionar toda la energía fotovoltaica que se generará desde el Port de Barcelona. Según Calls, la constitución de esta futura compañía está “bastante avanzada” y terminará siendo una sociedad público-privada, con la participación de Port de Barcelona junto a otros socios industriales del sector portuario. “Ya hemos desarrollado el plan de negocio y en los próximos meses vamos a intentar constituirla”, aseguró. Calls explicó que Cilsa formará parte de esta sociedad, ya que “tiene la propiedad de la mayoría de los techos donde se construirán las futuras placas fotovoltaicas”.

Con este plan, Port de Barcelona avanza hacia la descarbonización de su actividad y del transporte marítimo, combinando innovación, inversión y colaboración público-privada para consolidarse como un puerto más sostenible y eficiente, referente a nivel global.

Como primer objetivo, el plan contempla la reducción del 50% de las emisiones para 2030
150 acciones en torno a cuatro grandes ejes estratégicos

El Plan de Transición Energética del Puerto de Barcelona se estructura en torno a cuatro ejes estratégicos que incluyen más de 150 actuaciones que guían su transformación hacia un modelo más sostenible, competitivo y resiliente.

El primer eje, la descarbonización de la actividad portuaria, se centra en reducir de manera progresiva las emisiones mediante la electrificación de muelles, grúas y servicios portuarios, así como la incorporación de combustibles sostenibles en la maquinaria y el transporte marítimo. Además, incluye la optimización de la logística interna, con medidas orientadas a disminuir los desplazamientos innecesarios y mejorar la eficiencia operativa. El objetivo último es alcanzar la neutralidad climática en 2050, situando al puerto como un ejemplo de liderazgo ambiental en el sector marítimo y portuario. Cada actuación está pensada no solo para reducir el impacto ambiental, sino también para generar beneficios económicos y mejorar la competitividad de las empresas que operan en el recinto portuario.

El segundo eje, la sostenibilidad del consumo energético, promueve un cambio estructural hacia el uso de energías renovables y la eficiencia en todos los procesos. Entre sus metas se encuentra la instalación de 100 MWp de energía fotovoltaica antes de 2030, lo que permitirá cubrir una parte significativa del consumo portuario mediante fuentes limpias y locales. Este eje también fomenta el autoconsumo y la implementación de medidas de eficiencia energética en edificios, infraestructuras y operaciones portuarias, buscando minimizar el desperdicio de energía y garantizar que cada proceso se realice con el menor impacto ambiental posible. La integración de estas soluciones no solo reduce la dependencia de fuentes fósiles, sino que también permite un ahorro económico a largo plazo y refuerza la sostenibilidad.

El tercer eje, la resiliencia para garantizar el suministro, tiene como objetivo crear un sistema energético seguro, flexible. Para ello, se implementarán sistemas de gestión energética inteligente capaces de monitorizar en tiempo real la producción, el almacenamiento y el consumo de energía, optimizando su uso según la demanda y las condiciones operativas. Además, se diversifican las fuentes de energía disponibles, combinando solar, hidrógeno y combustibles alternativos, lo que asegura un suministro estable incluso frente a picos de demanda, interrupciones o incidencias externas. Este enfoque permite al puerto mantener la continuidad de sus operaciones sin comprometer la sostenibilidad ni la eficiencia energética.

Finalmente, el cuarto eje pone el acento en la innovación como motor de transformación, generando nuevos modelos de negocio y facilitando la adopción de tecnologías emergentes. Entre sus principales iniciativas destacan el impulso de la economía del hidrógeno y la conexión con el gaseoducto H2MED, que permitirá suministrar hidrógeno verde a maquinaria, vehículos y buques; el desarrollo de combustibles sintéticos y la captura y valorización de CO₂ mediante procesos de economía circular; y la integración de soluciones digitales y sistemas inteligentes para optimizar la operación portuaria y la gestión de la energía.

“No se trata de un plan estático, sino de un marco flexible y adaptable”