El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Barcelona aprobó ayer la revisión de la concesión que permitirá construir una nueva terminal C de cruceros en el muelle Adossat, con una inversión de 104,5 millones de euros, y derribar las actuales terminales A y B para avanzar en la reducción de siete a cinco instalaciones.
BARCELONA. Esta nueva concesión aprobada permitirá sustituir la actual terminal C por una nueva instalación en el mismo emplazamiento. La última operativa en la terminal actual se realizará el próximo 1 de noviembre, fecha a partir de la cual comenzarán los trabajos de vaciado y demolición del edificio.
El proyecto contempla la construcción de una terminal de 11.253 metros cuadrados, dimensionada para responder a las necesidades actuales y futuras de la actividad de cruceros. La infraestructura incorporará generación fotovoltaica y sistemas onshore power supply (OPS), que permitirán conectar los buques a la red eléctrica para reducir las emisiones durante su estancia en puerto.
El proyecto contempla la construcción de una terminal de 11.253 metros cuadrados, dimensionada para responder a las necesidades actuales
La nueva terminal de cruceros será de uso público y contará con una inversión de 104,5 millones de euros, de los cuales más de 50 millones se destinarán al edificio. El proyecto incluye también el traslado de la actual rotonda de acceso al muelle Adossat, la urbanización de los viales y de las áreas intermodales vinculadas a la instalación, así como la construcción de una nueva pasarela para el embarque y desembarque de pasajeros.
Una vez que la nueva terminal C de cruceros entre en servicio, el puerto catalán procederá al derribo de las actuales terminales A y B, que seguirán en funcionamiento hasta ese momento. Esta actuación se enmarca en el acuerdo firmado en julio de 2025 entre el Port de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona para reordenar la actividad de cruceros y hacerla más sostenible, que establece la reducción del número de terminales de siete a cinco.
La modificación aprobada también por parte del Consejo de Administración amplía los plazos de la concesión. La autorización actual, que finalizaba en 2030 y podía prorrogarse, se extiende hasta 2033. Por su parte, la concesión de la nueva terminal C finalizará en 2050, con posibilidad de prórroga hasta 2053.
La concesión de la nueva terminal C finalizará en 2050, con posibilidad de prórroga hasta 2053
El derribo de las terminales A y B permitirá avanzar en la renovación de un tramo de unos 660 metros del muelle Adossat, que, tras más de 70 años desde su construcción, requiere una rehabilitación integral.
La Autoridad Portuaria de Barcelona está trabajando en un proyecto para renovar esta zona y mantener su alineación con el resto del muelle. La licitación del proyecto constructivo está prevista para los próximos meses, mientras que el inicio de las obras se sitúa a finales de 2029.
Los trabajos para adaptación y a renovación de la zona tendrán un plazo de ejecución estimado de 24 meses y un presupuesto de 42 millones de euros.