BARCELONA. El Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC) ha liderado el consorcio “SUPORT”, que ha desarrollado y validado un proceso innovador para producir combustibles marítimos sostenibles a partir de aguas residuales y CO₂ procedente de su depuración, en colaboración con el Port de Barcelona, Aigües de Barcelona, Cetaqua y CIMNE.
La solución desarrollada demuestra que esta transformación es técnicamente viable y permite avanzar hacia una mayor sostenibilidad ambiental en sectores difíciles de electrificar, como el marítimo. Este hito se alinea con el Plan de Transición Energética del Port de Barcelona, orientado a descarbonizar las actividades portuarias y aprobado recientemente.
Lucile Bernadet, coordinadora del proyecto en el IREC, afirma que “SUPORT demuestra que es posible ofrecer soluciones reales para la descarbonización de sectores como el marítimo, donde la electrificación directa no es viable”, y añade que “además, los combustibles pueden utilizarse en otros tipos de motores, como en camiones. Pensamos que es un paso clave para acelerar la transición energética”.
El proceso se basa en la integración de dos tecnologías desarrolladas en el IREC, denominadas “co-electrólisis” y reacción catalítica “Fischer-Tropsch”, que permiten mejorar la eficiencia global del sistema. Cetaqua y Aigües de Barcelona han trabajado en procesos para obtener hidrógeno biológico mediante la digestión de la materia orgánica y de los fangos generados en estaciones depuradoras de las aguas residuales que gestionan.
De manera complementaria, CIMNE-CENIT ha realizado un análisis económico y de impacto ambiental que avala el potencial de la tecnología como solución viable y escalable y, paralelamente, el Port de Barcelona ha estudiado la demanda de este tipo de combustibles alternativos para el transporte marítimo.
El combustible obtenido es totalmente compatible con el convencional, y se puede optar por una sustitución parcial o total con los combustibles sintéticos obtenidos, ya que se pueden mezclar sin inconvenientes, reduciendo las emisiones asociadas.
“El proyecto SUPORT ha permitido testar a nivel de laboratorio una nueva tecnología de producción de combustibles sostenibles que puede ayudar a avanzar en la descarbonización del sector marítimo”, concluye el responsable de combustibles sostenibles del Port de Barcelona, Daniel Ruiz, y añade que “el siguiente reto es escalar esta tecnología a un nivel industrial para poder ampliar la oferta de combustibles de cero emisiones que ayuden a descarbonizar el conjunto de la cadena logística, tanto a nivel marítimo como terrestre”.
SUPORT representa un ejemplo de economía circular aplicada al sector marítimo, demostrando que la revalorización de residuos y CO₂ es viable para lograr combustibles sostenibles y competitivos, en línea con los objetivos europeos de transición energética y neutralidad climática fijados para 2050.