BARCELONA. Port de Barcelona es uno de los 11 puertos impulsores de la Busan Port Declaration 2026, una declaración internacional suscrita por los principales puertos del mundo con el objetivo de avanzar en innovación, reforzar la resiliencia de las cadenas logísticas globales y acelerar la transición energética en el mundo del transporte marítimo y de las infraestructuras portuarias. La declaración ha sido adoptada en el marco del encuentro de primeros ejecutivos portuarios celebrado en Busan (Corea del Sur), coincidiendo con el 150 aniversario de la puesta en marcha del puerto coreano.
La declaración establece compromisos en ámbitos como la interoperabilidad de datos y la colaboración digital entre puertos, la aplicación de la inteligencia artificial para mejorar la gestión de las cadenas logísticas, la promoción de los combustibles sostenibles y las tecnologías de bajas emisiones, así como el intercambio de conocimiento y buenas prácticas entre puertos de todo el mundo. En este ámbito, se hace una mención específica a la International Association of Ports and Harbors (IAPH) y a la Organización Marítima Internacional (OMI) como plataformas internacionales clave para impulsar esta cooperación. Barcelona ha sido uno de los pocos puertos europeos invitados al encuentro de CEOs y ha compartido mesa con referentes mundiales como Róterdam, Los Ángeles o Hamburgo.
El presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, ha explicado que “la Declaración de Busan pone de manifiesto que los grandes retos del sector marítimo solo pueden abordarse desde la cooperación internacional. Los puertos tenemos que trabajar conjuntamente para avanzar en la digitalización, reforzar la resiliencia de las cadenas logísticas y acelerar la descarbonización”.
Carbonell participó el lunes en esta reunión de CEOs junto con representantes de los puertos de Busan, Róterdam, Los Ángeles, Hamburgo, Amberes-Brujas, HAROPA, Singapur, Long Beach, Seattle y Ningbo. Durante el encuentro, los responsables portuarios compartieron visiones sobre los principales retos a los que se enfrenta el sector marítimo y logístico en un contexto en constante evolución marcado por el cambio climático, la incertidumbre geopolítica, el aumento del proteccionismo y los avances tecnológicos, incluida la IA, que remodelan de manera sustancial las cadenas de suministro globales y transforman el papel de los puertos.
Ayer martes, José Alberto Carbonell intervino en la 14.ª edición de la Busan International Port Conference (BIPC), uno de los principales encuentros internacionales del sector portuario asiático. Carbonell, que asistió a la conferencia acompañado de la directora de Relaciones Institucionales del Port de Barcelona, Ingrid Boqué, participó en la sesión dedicada a la descarbonización de los puertos, donde presentó la experiencia del Port de Barcelona en el despliegue del sistema de electrificación de muelles (Onshore Power Supply, OPS), una de las actuaciones clave de la estrategia de transición energética de la infraestructura catalana.
Durante su intervención, el presidente explicó la metodología utilizada por el Port de Barcelona para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero y destacó que los buques atracados representan una parte significativa de las emisiones portuarias, lo que convierte la electrificación de los muelles en una de las medidas con mayor potencial de reducción del impacto ambiental.
Así, explicó las inversiones que está desarrollando el Port de Barcelona a través de Nexigen, el plan de electrificación de muelles, para hacer posible esta transformación energética. También expuso los retos técnicos y económicos asociados a la conexión simultánea de grandes buques en un mismo muelle, lo que requiere una elevada capacidad de suministro eléctrico.
Finalmente, José Alberto Carbonell defendió que la electrificación de los muelles es una solución estratégica y competitiva a largo plazo para avanzar hacia puertos más sostenibles, complementaria al despliegue de nuevos combustibles descarbonizados, y subrayó la importancia de garantizar la viabilidad económica de las inversiones necesarias para acelerar la descarbonización del sector marítimo. “En el Port de Barcelona estamos demostrando que la sostenibilidad y la competitividad pueden avanzar de la mano. El despliegue del OPS y la apuesta por la electrificación son un paso fundamental para construir el puerto neutro en emisiones que la sociedad nos pide”, concluye Carbonell.