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MARÍTIMO · La cercanía del muelle con la desembocadura del río Francolí provoca que se vayan acumulando sedimientos en el fondo del muelle

Port Tarragona avanza en el proyecto de ampliación del calado del muelle de Castella

  • Última actualización
    09 diciembre 2025 05:20

Port Tarragona tiene prevista la ampliación del calado en el lado sur del muelle de Castella, tanto en su extremo más cercano a pie de muelle como en el tramo central.

Tarragona. En el caso extremo cercano a pie de muelle, se actuará en una longitud aproximada de 240 metros, y en el caso del tramo central, en un longitud de 300 metros, del total de 700 metros que tiene el muelle.

Para avanzar en este proyecto, la Autoridad Portuaria de Tarragona ha publicado esta semana dos trámites relacionados con esta obra. Por un lado, se ha adjudicado a Drace Geodisa el banco de pruebas para el aumento del calado del muelle. El objetivo de este banco de pruebas es verificar la viabilidad y seguridad de profundizar el muelle para adaptarse a los barcos que atracan en el muelle, en este caso graneleros de grandes dimensiones.

El objetivo del banco de pruebas es verificar la viabilidad y seguridad de profundizar el muelle para adaptarse a los barcos que atracan él

Por otro lado, se ha formalizado la adjudicación de la asistencia técnica para la redacción del proyecto de ampliación de calado del muelle a MC Valnera.

El presupuesto de los dos proyectos es de 682.000 euros, de los cuales 135.000 euros son para la asistencia técnica para la redacción del proyecto y 547.967 euros son para el banco de pruebas.

Trabajos periódicos

Desde la Autoridad Portuaria de Tarragona señalan que los trabajos para el aumento del calado del muelle de Castella se realizan periódicamente, cada ciertos años, pues el muelle se encuentra cerca de la desembocadura del río Francolí y los sedimentos que arrastra el río se van acumulando poco a poco en el muelle, reduciendo su calado.

El aumento del calado, además, es especialmente importante en el muelle de Castella, donde se acumula parte de la carga y descarga de graneles sólidos del Puerto de Tarragona, un tráfico que requiere de grandes embarcaciones y, en consecuencia, mayores calados.

Hasta octubre, el Puerto de Tarragona había movido 6,8 millones de toneladas de graneles sólidos, un 12% menos que el mismo periodo del año anterior.