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Port Tarragona incorpora dos nuevas lanchas a su flota para amarres

  • Última actualización
    22 junio 2026 14:00

Las embarcaciones han sido adquiridas por la empresa Boteros Amarradores de Tarragona para reforzar su flota con una inversión de 1,3 millones de euros

TARRAGONA. La empresa Boteros Amarradores de Tarragona, compañía concesionaria encargada del servicio de amarre en Port de Tarragona, continúa con su proceso de modernización mediante la incorporación de dos nuevas unidades a su flota de amarre, las embarcaciones denominadas “Algars” y “Capçanes”.

Estas dos embarcaciones han supuesto una inversión cercana a los 1.300.000 euros y representan la tercera y la cuarta unidad de un ambicioso plan de renovación integral de la flota que se inició en 2023. Esta estrategia de crecimiento y actualización tecnológica tiene previsto culminar el próximo año con la incorporación de una quinta unidad, consolidando así un servicio más eficiente, seguro y sostenible para toda la comunidad portuaria.

Seguridad y potencia

En cuanto a sus características técnicas, ambas embarcaciones han sido diseñadas bajo los estándares más exigentes para garantizar una respuesta óptima en las tareas más complejas. Con unas dimensiones de 10,5 metros de eslora y 4,20 metros de manga, estas unidades destacan por su robustez gracias a un casco de acero que las convierte en naves totalmente ignífugas e insumergibles.

Esta condición es vital para mantener la flotabilidad y la seguridad del personal en cualquier circunstancia dentro de las aguas del puerto. Además, las lanchas están equipadas con motores de 285 CV que les permiten trabajar a una velocidad de 9 nudos y con una capacidad de tiro de 4 toneladas, ofreciendo la maniobrabilidad y potencia necesarias para operar en espacios reducidos y participar en operaciones de rescate en aguas portuarias.

Compromiso con el territorio y la sostenibilidad

La elección de los nombres para estas nuevas unidades responde a una tradición histórica de la empresa de vincular su actividad con la geografía local mediante el uso de nombres de ríos y arroyos de la provincia de Tarragona. Siguiendo la estela de nombres clásicos como Ebro, Francolí o Siurana, la empresa ha escogido el nombre de “Capçanes” por el arroyo que nace y atraviesa esta población del Priorat (también conocido como riera de la Vall), y “Algars” por el río que nace en los Puertos de Beceite y que constituye una frontera natural entre Cataluña y Aragón a su paso por la comarca de Terra Alta.

Más allá del simbolismo, la puesta en servicio de estas embarcaciones refuerza el compromiso compartido entre la empresa y la Autoridad Portuaria de Tarragona con la calidad del servicio, apostando por la tecnología y la seguridad como ejes vertebradores de su actividad.

Aunque se trata de una inversión de carácter privado, la incorporación de estos activos tiene un impacto directo en la mejora de la eficiencia global de la infraestructura portuaria. Esta renovación facilita el atraque seguro de grandes buques y garantiza una respuesta ágil gracias a la capacidad de las lanchas para operar en espacios reducidos y zonas de difícil acceso.

Para la Autoridad Portuaria de Tarragona, el esfuerzo inversor y la profesionalidad de concesionarias como Boteros Amarradores son un ejemplo de colaboración estratégica para seguir posicionando Port Tarragona como un referente en innovación, seguridad y calidad de servicio al servicio de todas las empresas del sector.