TARRAGONA. Port Tarragona consolida su posicionamiento como hub para el almacenamiento de productos petroquímicos en el Mediterráneo en el marco del 60.º encuentro anual de la European Petrochemical Association (EPCA). Una delegación de Port Tarragona y ChemMed ha asistido a la principal cita del sector petroquímico europeo para estrechar vínculos con representantes de toda la cadena de valor de los productos químicos y petroquímicos. En el marco del encuentro, se ha constatado el elevado interés que despierta en el sector la terminal polivalente del Moll d’Andalusia, adjudicada la pasada primavera a la alianza COSCO-PTP, así como el desarrollo ferroviario de la terminal intermodal de La Boella, vinculada a esta concesión.
La delegación de Port Tarragona y ChemMed en la EPCA ha mantenido 25 reuniones de trabajo con representantes de toda la cadena de valor del sector petroquímico: productores, operadores logísticos, empresas ferroviarias y terminales, clientes finales, entre otros. En ellas, se han podido intercambiar puntos de vista sobre las tendencias del sector y las nuevas oportunidades de negocio.
Los encuentros han puesto de manifiesto el interés de los diferentes actores del sector por reforzar el papel de Port Tarragona como nodo logístico y de almacenamiento de productos químicos y petroquímicos en el Mediterráneo para su posterior distribución al resto del continente europeo. Su ubicación geográfica estratégica, sus instalaciones y su know-how como principal socio logístico del mayor polo petroquímico del sur de Europa convierten al puerto tarraconense en uno de los enclaves más interesantes del Mediterráneo occidental para convertirse en hub.
Asimismo, en el marco del encuentro anual de la EPCA, se ha constatado el interés del sector por la nueva terminal polivalente del Moll d’Andalusia, adjudicada a la alianza COSCO-PTP la pasada primavera, y por las oportunidades vinculadas al desarrollo ferroviario de la terminal intermodal de La Boella, instalación asociada a esta concesión. Con ocho vías de ancho mixto, esta infraestructura es clave para la expedición de mercancías por ferrocarril tanto hacia el interior de la península, a través del corredor del Ebro, como hacia el resto de Europa, mediante el Corredor Mediterráneo.