madrid. Los ministros de Transportes de la UE abordaron ayer en Chipre el fortalecimiento de los puertos europeos como nodos estratégicos para el comercio, la logística y la movilidad militar. A este respecto, el titular español del ramo, Óscar Puente, destacó la necesidad de “asignar una parte de los ingresos del ETS a políticas y medidas para la descarbonización del transporte” con el objetivo de paliar las consecuencias de la fuga de carbono y avanzar en la transición ecológica.
Asimismo, el ministro recordó el proceso que España está haciendo para adaptar su norma a las directivas europeas sobre resiliencia de entidades críticas y ciberseguridad, en concreto, la guía impulsada desde Puertos del Estado y las autoridades portuarias españolas para abordar escenarios de “ciberataques, fenómenos extremos, apagones prolongados o indisponibilidad de instalaciones críticas”.
Puente celebró la firma ayer de la Declaración de Nicosia
El segundo Consejo informal de ministros de la jornada reunió también a los titulares de Asuntos Marítimos para debatir sobre el refuerzo del capital humano del sector en un momento de incertidumbre internacional por la crisis del Estrecho de Ormuz, motivo por el que Óscar Puente llamó a “tomar consciencia de la importancia de su labor”.
En esta línea, Puente celebró la firma ayer de la Declaración de Nicosia, que servirá para abordar esta problemática conjuntamente “en la línea de preservar el empleo marítimo y avanzar hacia una aplicación efectiva de la futura estrategia industrial marítima europea”. Así, el ministro dibujó una hoja de ruta destinada a aumentar el atractivo de la profesión, que contenga “medidas para facilitar el embarque de alumnos europeos; mecanismos que favorezcan una mayor armonización y atractivo de las condiciones laborales de los marinos; modernización de la educación y la certificación marítimas y participación de las mujeres”.
Por último, Puente destacó que estas medidas están siendo incorporadas por España en su Estrategia Marítima 2025-2050, donde se reconoce que “no habrá autonomía estratégica marítima europea sin empleo de calidad, sin capacidades profesionales actualizadas y sin un sector más atractivo para los jóvenes y para las mujeres”.