Esta norma internacional de sistemas de gestión ambiental (SGA) es la que ayuda a las organizaciones a identificar, priorizar y gestionar los riesgos ambientales en sus prácticas de negocio habituales.
El alcance de esta certificación abarca varios aspectos de la gestión del puerto como la urbanística, proyectos y ejecución de obras en el ámbito portuario, uso del dominio público portuario (concesiones y autorizaciones) y la conservación de infraestructuras de uso público. También ratifica que se cumplen aspectos en materia de prestación de servicios generales (tráfico marítimo y portuario, señalización y balizado marítimo, servicio de limpieza y policial en zonas comunes y prevención y control de emergencias), la gestión de servicios portuarios (técnico-naúticos, al pasaje, recepción de desechos de buques y mercancías) y la gestión de los servicios comerciales de agua y electricidad.
La implantación del Sistema de Gestión Ambiental, que comenzó en 2014 y se renueva cada tres años, ayuda a sistematizar e incorporar los aspectos ambientales en sus procedimientos de Autoridad Portuaria tinerfeña, compatibilizando la actividad económica de los puertos con el medio ambiente y la sociedad.