La Estrategia dedica un apartado específico a la necesidad de simplificar y acelerar los procedimientos administrativos, manteniendo los objetivos ambientales y climáticos. La Comisión propone revisar y consolidar la guía ambiental aplicable a los puertos, mejorar la coordinación entre autoridades portuarias, energéticas y medioambientales y reducir la incertidumbre regulatoria asociada a los proyectos de transición energética. Asimismo, el borrador de la CE refuerza el papel de los puertos en la economía circular, la gestión de residuos, la protección de la biodiversidad y la restauración de ecosistemas costeros, destacando la necesidad de metodologías armonizadas para la medición y el reporte de impactos ambientales.