Su ubicación y la presencia de numerosas navieras y operadores logísticos posibilita el mantenimiento de los tráficos existentes y permite ir a la búsqueda de nuevos. Aunque la mayoría de la carga recae en las dársenas de Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma, lo cierto es que desde la autoridad portuaria se siguen desarrollando el resto de muelles con el objetivo de contar con la mayor oferta posible de servicios, basadas en la diversificación de sus tráficos. Asimismo, su insularidad ha hecho que Puertos de Tenerife se haya volcado de manera clara en la potenciación de todos los servicios enfocados al pasaje, tanto de línea regular como de cruceros.