La tensión en las principales rutas marítimas de Oriente Medio vuelve a elevar la presión sobre el transporte marítimo. Mientras un petrolero ha sido alcanzado este jueves por un proyectil en el estrecho de Ormuz, los ataques registrados durante agosto en Ormuz y Bab el Mandeb han dejado al menos seis marinos muertos, siete heridos y un desaparecido, según ANAVE.
BARCELONA. Un buque petrolero fue alcanzado este martes por un proyectil de origen desconocido mientras navegaba por el estrecho de Ormuz, según ha informado la agencia británica UK Maritime Trade Operations (UKMTO) este jueves. El incidente se produce en un contexto de elevada tensión en una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
De acuerdo con la información difundida por la UKMTO, el impacto provocó un incendio a bordo que pudo ser extinguido. Toda la tripulación se encuentra a salvo y localizada y, por el momento, no se han comunicado daños medioambientales. Las autoridades han abierto una investigación para determinar el origen del proyectil y las circunstancias del ataque.
El suceso supone el primer incidente comunicado directamente por la UKMTO en el estrecho de Ormuz desde el pasado 18 de agosto, cuando otro buque, en aquella ocasión un granelero, fue alcanzado también por un proyectil desconocido mientras atravesaba la zona.
Hasta seis muertos en Ormuz y Bab el Mandeb
La escalada de los ataques contra buques mercantes también está teniendo un elevado coste humano. Según la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE), los incidentes registrados durante agosto en el estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb han dejado al menos seis marinos muertos y siete heridos, además de un desaparecido. El balance, elaborado a partir de los incidentes confirmados por la Organización Marítima Internacional (OMI), refleja el deterioro de las condiciones de seguridad para las tripulaciones que operan en estas rutas estratégicas.
A los ataques registrados en Ormuz se suma la reanudación de las acciones de los hutíes contra buques mercantes en torno a Bab el Mandeb y el mar Rojo. Entre los incidentes más graves se encuentra el ataque contra el petrolero Tihmanah, en el que murieron cuatro marinos y dos rescatadores. La sucesión de ataques evidencia cómo la inestabilidad en ambos extremos de las principales rutas entre Asia, Oriente Medio y Europa está incrementando los riesgos para la navegación comercial y las tripulaciones.