BILBAO. El encuentro, que se ha celebrado en la terminal de cruceros Olatua que la Autoridad Portuaria de Bilbao tiene en Getxo, ha contado con la asistencia de diputados de la Cámara de Representantes de Japón, como los directores de la Comisión de Territorio, Infraestructuras, Transporte y Turismo, Takashi Kii y Hiroyuki Moriyama, y el miembro de la Comisión de Territorio, Infraestructuras, Transporte y Turismo, Kiichiro Hatoyama, acompañados por personal funcionario de la Secretaría de la Cámara de Representantes.
La nutrida representación japonesa, que ha sido recibida por el director de Operaciones, Comercial y Logística de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Andima Ormaetxe, ha contado, asimismo, con la presencia del ministro (Segunda Jefatura) y de la consejera de la Embajada del Japón en España, Shinji Minami y Mai Sasaki, respectivamente.
La delegación nipona se ha mostrado especialmente interesada en las actuaciones que está llevando el Puerto de Bilbao en relación con la reducción de la huella de carbono de la actividad logística, como el desarrollo de corredores marítimos verdes y digitales; los acuerdos con los puertos de Ámsterdam y Duisburgo para implementar un corredor de hidrógeno renovable entre el País Vasco y el centro de Europa; o el proyecto BilbOPS para electrificar las terminales de contenedores, ferris, tráficos ro-pax, tráficos ro-ro y cruceros con tecnología OPS.
Este último está parcialmente financiado por el Mecanismo ‘Conectar Europa’ (Fondos CEF) y el resto por fondos propios de la Autoridad Portuaria de Bilbao. Cabe señalar que se ha firmado con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) un préstamo de 80 millones, y parte del mismo será destinado a la financiación de este proyecto. A partir de su entrada en funcionamiento en 2027, los buques podrán apagar los motores auxiliares durante su estancia en puerto y utilizar energía procedente parcialmente de fuentes renovables, tales como placas fotovoltaicas, lo que permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y minimizar ruidos y vibraciones, contribuyendo a la transición energética y la descarbonización del transporte marítimo. El proyecto contempla una rebaja de emisiones de CO2 del Puerto en un 38,8 %, y una reducción total de 9.062 toneladas de emisiones de CO2.