CASTELLÓN. La electrificación de esta grúa de Portsur Castellón permite trabajar sin consumo directo de combustible en la máquina y la tolva, reducir emisiones y avanzar hacia unas operaciones portuarias más eficientes y sostenibles.
“La electrificación de la GM7 no supone únicamente cambiar la fuente de energía de una grúa. Representa una transformación del modelo operativo del muelle y demuestra que sostenibilidad, eficiencia y calidad de servicio pueden avanzar conjuntamente”, indicaron fuentes de Portsur.
La GM7 se alimenta desde la nueva red eléctrica de media tensión del muelle, a 6,6 kV, mediante un sistema de conexión equipado con enrollador automático. La propia grúa incorpora un transformador que adapta la energía eléctrica a la tensión necesaria para su funcionamiento, permitiendo mantener apagados los motores diésel durante la operativa.
Esta solución se complementa con la electrificación de la tolva que recibe el producto descargado por la grúa. La conexión simultánea de ambos equipos a la red del muelle permite realizar la descarga de un buque sin consumo directo de combustible por parte de la GM7 y de la tolva, reduciendo la dependencia de los grupos electrógenos en una de las actividades de mayor intensidad de la terminal.
Uno de los elementos más innovadores de la GM7 es su sistema de frenado regenerativo. Durante determinados movimientos de frenado, la grúa puede recuperar parte de la energía y devolverla a la red interna de Portsur.
Esa energía puede ser aprovechada por otros equipos que estén funcionando en la terminal, mejorando la eficiencia global de la instalación. El funcionamiento eléctrico también reduce las vibraciones y los incrementos de temperatura asociados a los generadores diésel.
La electrificación de la GM7 forma parte de NEXTPORT-ELECTRO, el proyecto mediante el que Portsur ha modernizado la infraestructura energética del muelle y ha preparado sus principales equipos para operar conectados a una red eléctrica robusta y escalable. La actuación incluye la adaptación de las grúas móviles GM6 y GM7, así como de tolvas y cintas transportadoras utilizadas en la manipulación de graneles sólidos
Para Portsur, esta transformación supone una reducción del uso de combustibles fósiles y una mejora de la eficiencia energética de sus operaciones. La nueva infraestructura permite electrificar progresivamente la maquinaria portuaria y se complementa con una instalación fotovoltaica de 900 kW ubicada sobre las cubiertas de las naves, destinada al autoconsumo y a compensar parte de la demanda de los equipos electrificados.
Los clientes también se benefician de una cadena logística más sostenible. La utilización de maquinaria eléctrica reduce el impacto ambiental asociado a la manipulación de sus mercancías y facilita la integración de la operativa portuaria en sus propios objetivos de descarbonización. Al mismo tiempo, la modernización energética permite a Portsur reforzar su capacidad para ofrecer un servicio eficiente, innovador y adaptado a las nuevas exigencias ambientales del mercado.
Para los armadores, la electrificación contribuye a mejorar el entorno del buque durante las operaciones de carga y descarga. Mantener apagados los motores diésel de la grúa reduce las emisiones locales, el ruido y las vibraciones procedentes de la maquinaria situada en el muelle. La infraestructura eléctrica ejecutada está preparada, además, para incorporar en el futuro equipos OPS móviles destinados al suministro de electricidad a los buques cuando se den las condiciones regulatorias y de mercado necesarias.
Con la electrificación de la GM7, Portsur convierte la innovación tecnológica en una mejora directa de sus operaciones y del servicio prestado a clientes y armadores. Este proyecto posiciona a la terminal como referente en la transición hacia un modelo portuario más eficiente, competitivo y sostenible, y abre el camino para extender progresivamente la electrificación al conjunto de la actividad.