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A reírse y a descansar

  • Última actualización
    04 septiembre 2026 05:20

Desde los albores de Grupo Diario, a los componentes de la plantilla y, sobre todo, a los nuevos, se les recalca aquello que decía María Isabel de la Cinta, alias Martirio: aquí se viene a reírse y a descansar. Esto, que pareciera o pareciese una exageración, encierra un mensaje que cada vez va teniendo más y más enjundia. Conforme pasan los tiempos, la captación de talento se hace más y más complicada, primero porque hay poco talento, y segundo porque cuesta cada vez más retenerlo. Por tanto, intentar que el trabajo no sea un suplicio se ha convertido en la base fundamental del futuro de cualquier empresa. Antes de ponerse las orejeras y empezar la faena, se hace hoy imprescindible lo que ayer era recomendable: analizar cualquier sospecha de depresión post vacacional. No se puede dar por sentado que el equipo vuelva al tajo mentalizado para ... seguir sufriendo. Ese tipo de ambiente suele poner en peligro cualquier proyecto, cualquier cuenta de resultados. Es más, si las ganancias siguen siendo ubérrimas con la gente amargada, y el empresario está contento por esa cuenta de resultados, es recomendable plantearse cuánto de mejora tendrían esos datos con la gente contenta.

Una de las asignaturas más complicadas de aprobar, para eso de vivir más o menos feliz, es la de trabajar en algo que te guste

Trabajar, como se ha conceptuado siempre, es un horror. Toca hacerlo lo más llevadero posible para que no sea lo peor del día, sino una parte de él. Porque en este sector, como en otros, hay gente que, incluso, estaba deseando volver al trabajo para descansar un poco, para vivir un ambiente controlado, en paz. Si creen que exagero, pueden preguntar a los que tienen/tenemos niños pequeños. A ver si, en tiempos no lectivos, la mañana la prefieren pasar en el trabajo o en casa. Incluso en las salidas veraniegas de supuesto puro ocio, cuando estamos, por ejemplo, en el chiringuito de moda, dando de comer a un niño, sujetando al otro, buscando al camarero y discutiendo con ella, a gritos para que nos oiga, porque la celebración de la mesa de al lado se ha quedado con la banca de la acústica de todo el chiringuito... uno sueña, ya ven ustedes, con volver el despacho. Y es que en ocasiones añoramos los compañeros, el café de media mañana, el comentario futbolero... hasta a algunos clientes.

Si resulta que no aguantas a tu compañero y o a tu jefe o jefa, que no crees en qué se está haciendo ni en cómo se está haciendo... si miras el reloj cada minuto para ver cuánto queda... háztelo mirar. Una de las asignaturas más complicadas de aprobar, para eso de vivir más o menos feliz, es la de trabajar en algo que te guste o no te disguste. Invertir tiempo y esfuerzo en perseguir esa meta es más que fundamental. Cuando se vuelve al trabajo tras un paréntesis vacacional, es un momento magnífico para analizar la motivación y el ánimo del equipo y la propia de cada uno. Analizar, en definitiva, qué se siente al pensar en volver al trabajo. Todo lo demás, todo el resto de nuestro día a día, familia, amigos... se verá afectado por cómo nos sintamos en eso en lo que nos dejamos la mayor parte de las horas del día.

El objetivo en el curro, como en la vida, es el mismo: reírse y descansar.