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Abajo con las listas

Cerramos el año 2019 y toca hacer balance. Eso nos dicen todos. Eso es lo que esperan que hagamos y, justo por eso, ya están preparados los anuncios de los gimnasios, las academias de idiomas, los eternos coleccionables y los “te ayudamos a dejar de fumar”.

  • Última actualización
    27 diciembre 2019 18:43

Las nuevas promociones saltan de nuevo sobre nosotros para convencernos de sus bondades porque ¿quién se atreve a empezar el 2020 sin tener escrita su lista de deseos (inalcanzables)? ¿A ver quién es el guapo que no se come las 12 uvas? ¿De verdad te vas a atrever a iniciar año sin proponerte nuevas e interesantes, atrevidas e innovadoras, cosas por hacer? ¿Pero qué clase de persona sosa eres? Porque... ¿Y si de verdad sucediera que, mágicamente, en 2020 consiguiera hablar con la fluidez de un nativo ese idioma que tengo atravesado desde tiempos ha?

¡Venga va! Dejémonos de tonterías y disfrutemos del día a día que las listas, los objetivos a alcanzar y los “tenía que haber hecho” son cargantes, desmotivantes y tóxicos. Porque la vida es así (ojo notición): no siempre se consigue todo lo que se persigue aunque se le ponga voluntad. Así que, dejemos de vivir el día de la marmota el 1 de enero y aprovechemos para invertir nuestro tiempo en otros quehaceres más divertidos. Al menos que nuestra esfera personal quede limpia de líneas estratégicas, que ya tendremos tiempo de preocuparnos y ser más eficientes; de batallar contra la recesión o contra los que te plagian sin vergüenza ninguna. En 2020 habrá tiempo para todo, ya verán.

Así que les propongo actividades al margen del estudio y lectura de los últimos informes de la Unión Europea, las negociaciones para formar Gobierno, etc. A ver qué les parecen.

Si son de los que juegan a videojuegos, lo mismo les interesa descargarse “The Docker’s Game”, una propuesta que te convierte grosso modo en un estibador. Hace unos días leí la invitación de Coordinadora en redes sociales. “¿Todavía no te has descargado el nuevo juego sobre la estiba?”, decía el mensaje, y retaba, “puedes hacerlo y así demostrar tu habilidad descargando un barco de contenedores con rapidez y sin dañar la mercancía”. El “Operando” (¿saben de qué hablo no?) del siglo XXI, pensé.

La iniciativa en sí puede resultar más o menos divertida, eso va por gustos (y habilidades) aunque veo comentarios positivos, pero lo más interesante para mí es precisamente la premisa con la que se pone en marcha el juego. La explicación que el sindicato de los estibadores españoles incluía en su invitación a la descarga: “Solo se valora lo que se conoce, por eso hemos creado un juego sobre la estiba, para difundir nuestra profesión”.

Con el mismo objetivo, el Puerto de Barcelona participa estos días, por primera vez, en el salón que propone actividades lúdicas, deportivas y culturales para niños y niñas de 4 a 12 años “La Ciudad de los Sueños”. En el stand del Puerto, los más pequeños pueden aprender cómo se recogen los residuos flotantes de la lámina de agua o convertirse en estibadores moviendo contenedores de mercancías y lo harán con sus manos, simulando que manejan una grúa. Brillante, ¿no les parece? ¿Acaso esta no es una forma estupenda de llevar la actividad portuaria a la ciudadanía, a toda ella, a la que se está formando y creciendo también? Porque hablar de contenedores, el PIB, los ingresos y negocios está muy bien, pero no toda la sociedad lee y se interesa por eso, así que es bueno que los temas portuarios también lleguen de otros modos a ellos. Que  tenemos que recurrir a la sonrisa y al juego pues, muy bien, hagámoslo porque la comunidad portuaria también debe tener sus fans y la imagen del sector puede y debe ser otra.