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Berlín–Madrid o el eje del frío

  • Última actualización
    10 febrero 2026 05:20

Hay ferias que se recuerdan por lo que se ve y otras por lo que te hacen sentir. Y luego está Fruit Logistica, que durante años ha conseguido ambas cosas a la vez. Mi primera vez en Berlín fue en un escenario casi cinematográfico: nieve, blanco, frío seco y una Messe Berlin convertida en un invernadero global donde el termómetro subía a golpe de idiomas, apretones de manos y frutas llegadas de medio mundo. Bastaba girar ligeramente la cabeza para viajar de Brasil a Moldavia, de Grecia a China o a Sudáfrica, sin necesidad de pasar por el control de pasaportes. Las comunidades autónomas españolas competían también en colorido y ambición.

Con el paso del tiempo, y ya van unas cuantas ediciones que se cuentan con dos dígitos, ocurre lo inevitable: se pierde parte de la capacidad de sorpresa. Normalizamos lo extraordinario. Fruit Logistica sigue siendo una cita global, ineludible, ese adjetivo que persigue a determinadas palabras como si no tuvieran vida propia, pero el contexto ya no es exactamente el mismo. Berlín mantiene su jerarquía, sí, pero empieza a notar cómo Madrid y Fruit Attraction le pegan mordiscos cada vez más grandes a la manzana berlinesa.

No lo digo yo, que no puedo valorar de primera mano Fruit Attraction porque nunca he estado allí, aunque Diario del Puerto sí mantiene su fiel seguimiento informativo de ambas ferias. Lo dicen los profesionales del sector logístico, muchos de los cuales ya no acuden automáticamente a las dos. Eligen. Y elegir, hoy, es una cuestión de oportunidad, de presupuestos, de disponibilidad, de gestión del tiempo y de equipos. Quizá las grandes organizaciones feriales estén exprimiendo demasiado a empresas, expositores y visitantes. Y cuando se exprime en exceso, el jugo empieza a escasear.

Berlín mantiene su jerarquía, pero se empieza a notar cómo Madrid y Fruit Attraction le pegan mordiscos cada vez mayores a la manzana berlinesa

En ese pulso entre Berlín y Madrid hay más Excel de lo que parece. Fruit Logistica sigue siendo el gran escaparate mundial del negocio hortofrutícola y logístico, el lugar donde hay que estar para confirmar que uno juega en la primera división global. Pero también es cierto que el paso de los años introduce matices. Ya no todo se mide en metros cuadrados, cifras de visitantes y expositores, sino en retorno, en eficacia y en capacidad real de cerrar agendas útiles. Berlín sigue marcando tendencia, especialmente en logística del frío y distribución internacional, pero el mapa ya no es tan unidireccional como antes y el calendario obliga a tomar decisiones que hace una década ni siquiera se planteaban.

La geopolítica, además, se cuela por los pasillos con más naturalidad que antes. El acuerdo entre la UE y Mercosur, la creciente presencia de China, India o Marruecos y un entorno global inestable condicionan las decisiones. Fruit Logistica 2026 ha confirmado que el negocio hortofrutícola ya no puede desligarse del contexto político y comercial global, y que la logística es, cada vez más, una variable estratégica.

Por lo demás, que la logística del frío está en Berlín no admite discusión. Al menos no en esta edición de 2026, en la que la ciudad parecía un decorado real y vivo de almacén frigorífico, de congelados casi, con temperaturas exteriores perfectamente alineadas con el discurso sectorial. Octubre llegará con Fruit Attraction y Madrid para tomar la temperatura, esta vez literal y metafórica, a un sector hortofrutícola que sigue mostrando pujanza pese a aranceles, acuerdos comerciales, inestabilidades y sobresaltos geopolíticos.

Y aquí se lo seguiremos contando. Desde Berlín, desde Madrid o desde donde haga falta. Porque el sector se mueve. Y nosotros con él.