Menú
Suscripción

Buscar la verdad o tener la razón

  • Última actualización
    07 noviembre 2025 05:20

En estos tiempos, mis pobres ojitos solo me piden... dormir. Si los mantengo abiertos por algo que no sea por mis críos, tiene que ser algo muy especial, además de la Champion y la Liga, claro. Entre esas cosas especiales, está la buena información. Estar bien informados ya no es una opción. Es una cuestión de supervivencia.

Uno deja el baile, el karate, la guitarra, el inglés, el buceo o el quiromasaje porque no acaba de ver que el aprendizaje compense el uso posterior. Por la misma regla de tres podemos estar más que tentados de dejar de estar muy informados y muy bien informados, al sentir que no sirve de nada, que no tiene un uso práctico más allá de las fronteras de uno mismo.

El cuñadismo se ha apoderado de conversaciones, debates, ideas y posturas. Nadie quiere escuchar, tan solo repetir, cada vez con más vehemencia, las mismas expresiones, argumentos, datos, sean o no sean ciertos, este bien, mal o fatal informado. Ningún terraplanista va a reconocer lo orondo del planeta, aunque lo vea desde la luna lunera. Cada vez somos más radicales. Solo importa quién ha hecho qué. De que partido es. Si es uno de los nuestros o no. Con el color de nuestro cristal se juzga todo. La radicalización lleva a clasificarlo todo en verdad absoluta y mentira podrida. En rojos y azules. En blancos y negros, sin tonos, sin grises. Esa radicalización es la que nos lleva a ser más impermeables a las ideas ajenas. Por tanto, los que se esfuerzan más en conocer la verdad que en tener la razón, lo tiene bastante jodido. No vamos a encajar en ningún sitio. Porque quien conoce buena información, puede, sin duda, dar la razón a unos en unos puntos y a otros en otros. Eso, hoy en día, no es admisible en este mundo de conmigo o contra mí. O pides la muerte de este o aquel político, o estás muerto. Esto nos lleva, cada vez con más frecuencia, a no poder expresar nuestros datos, nuestras ideas. Todo lo que no sea agarrar una u otra pancarta no interesa a nadie. Es más, nadie te va a considerar de los suyos si no eres totalmente de los suyos.

Nosotros ponemos todo de nuestra parte para que puedan estar perfectamente informados

No hay duda de que los radicalismos, como el enamoramiento, se forjan en el desconocimiento, en inventarnos maldades o divinidades, de esas que son muy difíciles de crear y de creer. El conocimiento espanta los ángeles y los demonios. Ya lo sentenció el gran Antonio Machado: despreciamos cuanto ignoramos.

Cuando todo el planeta está urdiendo nuevas formas de engañarnos, de mentirnos, vuelvo a insistir en que la responsabilidad de cada cual sigue siendo la de dudar y analizar... para llegar a la verdad, sea o no sea la que nosotros queremos.

Ayer jueves, haciendo un más difícil todavía, organizamos un nuevo desayuno informativo, en esta ocasión con el ministro Oscar Puente, bajo el sugerente título de “Puertos Españoles: horizontes 2030”. Nuestros socios suscriptores han tenido la oportunidad de oír al máximo mandatario de nuestro sector. Sin filtros. En vivo y en directo. Nosotros ponemos todo de nuestra parte para que puedan estar perfectamente informados. Que aprovechen la ocasión depende de la importancia que cada cual dé a la verdad.