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Caos ferroviario

  • Última actualización
    05 febrero 2026 05:20

Catalunya está inmersa en el caos ferroviario desde hace quince días. En el transporte de pasajeros, de hecho, hace años que los usuarios de Rodalies están absolutamente maltratados por Renfe, pero en las últimas dos semanas la cosa ha ido incluso a peor. Los usuarios del servicio hace más de dos semanas que no saben si los trenes a los que acostumbran a subirse van a pasar o no; y si pasan, con cuánto retraso lo van a hacer (eso antes ya les pasaba también). Los servicios de AVE también se han visto afectados y los trenes que conectan con Madrid operan con retraso. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, se ha trasladado temporalmente a Catalunya hasta que se mejore la situación, pero no parece que tenga una buena solución a corto plazo.

Ante este panorama, el transporte ferroviario de mercancías también se ha visto afectado por los cortes en diferentes vías de Catalunya, que según anunció José Alberto Carbonell, hoy deberían empezar a reabrirse parcialmente y permitir el paso de algunos trenes dirección la frontera francesa.

Las dificultades para sacar las mercancías en tren del Puerto de Barcelona acapararon todo el protagonismo en la rueda de prensa de presentación de resultados de Port Barcelona. Incluso los medios generalistas, poco dados a preguntar acerca de la actividad logística de la Autoridad Portuaria, mostraron interés en profundizar sobre la situación. Los responsables de Port de Barcelona, que respondieron a todo a pesar de que las incidencias en las infraestructuras ferroviarias son competencia de Adif y no de la Autoridad Portuaria admitieron que la situación supone una crisis reputacional también para Port de Barcelona y el presidente de la institución reclamó que una vez la situación ferroviaria en Catalunya recupere la normalidad, Adif lidere el desarrollo de un plan de contingencia para responder de manera más rápida y mejor a posibles futuras crisis en el transporte de mercancías por tren como la que se está viviendo actualmente.

En una época en que la apuesta indiscutible por el ferrocarril muchas veces se hace menospreciando el transporte por carretera, han sido los transportistas los que han ayudado a minimizar el caos ferroviario

Y aquí, permítanme, es dónde cabe preguntarse cómo es posible que el Ministerio de Transportes y el administrador de infraestructuras ferroviarias no dispongan de un documento que prevea posibles actuaciones a cortes de vía que afecten al transporte de mercancías. Los puertos, en este caso los de Barcelona y Tarragona, son un pilar fundamental de la economía del país y las repercusiones de no poder sacar las mercancías de manera rápida y eficaz, como ha sido el caso de los últimos días, lastra la competitividad de todo el territorio.

Sin el plan de contingencia, la iniciativa de Port de Barcelona ha sido sacar las mercancías dirección sur por la línea de la costa, pero se trata de una solución de emergencia que solo abarca el 25% del tráfico de mercancías que salen del Puerto de Barcelona con dirección al resto del Estado, y han sido los transportistas los encargados de cubrir la demanda. En una época en que la apuesta indiscutible por el ferrocarril (así debe ser) muchas veces se hace menospreciando el transporte por carretera, han sido los transportistas los que han ayudado a minimizar el caos ferroviario.

Esta crisis vuelve a demostrar que sin la flexibilidad y capacidad de reacción del transporte por carretera el bloqueo habría sido mucho más grave. Mientras esperamos al plan de contingencia, el camión ha vuelto a ser la solución de emergencia.