Menú
Suscripción

¿China salva Almussafes?

  • Última actualización
    27 julio 2026 05:20

El pasado jueves se confirmó la noticia que todos deseábamos: arranca una nueva era industrial en la provincia de Valencia y la planta de Almussafes estará viva para verla.

El rumor comenzó 24 horas antes, pero hubo que esperar a que los protagonistas confirmaran la buena nueva. Supimos que iba a ser algo importante porque si no de qué se viene el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Valencia en plena alerta rojísima con 42 grados a la sombra... Además, Juanfran Pérez Llorca, tres ministros y no sé cuántos consellers se apuntaron a la fiesta y los sindicatos no alzaban la voz, así que tenía que ser algo bueno. Y así fue.

Ford y Geely Auto confirmaron su alianza para producir vehículos multienergía de última generación en España a través de una empresa conjunta (sin nombre todavía). Vehículos hechos en Europa para Europa y Almussafes como centro de fabricación. Notición. “Un equipo, dos marcas y cinco productos”, insistieron las empresas en la presentación del proyecto; bueno... veremos exactamente qué significa eso cuando los “estándares laborales chinos” (se me entiende, ¿no?) desembarquen en Almussafes... Pero mientras llegamos a ese punto, centrémonos en lo importante: la capacidad anual potencial del proyecto es de 500.000 vehículos. ¿Cómo te quedas? Por tener una referencia, en 2025 (que no fue un buen año, todo sea dicho), la planta no alcanzó las 100.000 unidades; así que, con este horizonte de crecimiento, la cadena de suministro se enfrenta a un gran reto: atender a las necesidades logísticas de estas dos compañías, gigantes de la automoción, con pretensiones extraordinarias.

500.000 vehículos hechos en Europa para Europa y Almussafes como centro de fabricación

A tener en cuenta que las compañías mantendrán sus espacios personales, aunque esperan combinar sus volúmenes de producción para maximizar la capacidad de la planta de Valencia y reducir el coste de cada vehículo fabricado. ¿Por qué digo esto? Porque los proveedores de servicios logísticos podrían ser los mismos o no; las exigencias de calidad, eficiencia y plazos de entrega podrían ser los mismos o no. Que comiencen los juegos del hambre.

Además, los orígenes de cada compañía también dictarán sus acciones. No seamos pazguatos. Ford y Geely no llegan a Valencia por su alma cándida, lo hacen por estrategia comercial.

¿Geely está usando a Valencia como un parapeto para saltarse las penalizaciones de la Unión Europea a los coches eléctricos chinos? Si de verdad fabrica aquí, no. Si se dedica a importar tecnología, baterías y plataformas de software y en Valencia solo nos encargamos de ensamblar las piezas, la cosa cambia y la factoría caminaría sobre arenas movedizas.

Por su parte, Ford gana años de vida con esta joint venture que incrementará la carga de trabajo de la planta valenciana, pero, cuidado, lo hace con la espada Trump sobre la cabeza. El acuerdo podría verse como transferencia tecnológica o una súper alianza con China y eso podría desatar la ira/locura del presidente estadounidense...

Por ahora lo que sabemos es que la producción Ford y Geely comenzaría en 2028, porque primero tienen que recibir el OK regulatorio -confiemos en que todo sale bien- e iniciar operaciones como empresa conjunta. Hasta entonces, la industria auxiliar de la automoción, integrada por cientos de empresas valencianas que suministran componentes, tecnología, logística y servicios especializados, seguirá activa con el Kuga en producción y la mirada puesta en esos nuevos tráficos.

Si sale adelante el proyecto, la nueva etapa industrial de la factoría de Almussafes se sumaría a la gigafactoría de baterías de Volkswagen en Sagunto. Así que, comunidad portuaria valenciana, prepárese, caliente en la banda, que, en nada, sale a jugar.