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De carne y acero

El "Arklow Vale" y el "DC Eems", dos chatarreros de mediano porte matriculados en los Países Bajos, esperaban ayer su turno para ser descargados en la Ría del Nervión en el muelle de la acería de Sestao, adonde arribaron tras sortear por estribor la barquilla del Puente de Portugalete, "el más elegante y el mejor puente colgante". La misma escena ha venido repitiéndose con barcos con otros nombres, con otras matrículas, prácticamente a diario durante al menos los últimos cien años, marcados a fuego en la memoria de varias generaciones.

  • Última actualización
    28 septiembre 2018 16:27

Los hornos de Barakaldo hace tiempo que dejaron de alumbrar Bilbao y la moderna acería de Sestao, que surgió de los rescoldos de Altos Hornos de Vizcaya, pronto apagará sus hornos para sumir a Sestao y a la Margen Izquierda del Nervión en el silencio y la penumbra. Otra vez.ArcelorMittal Sestao, conocida también como Acería Compacta de Bizkaia (ACB), que recogió en cierta forma la actividad industrial de la histórica Altos Hornos de Vizcaya, pero con una octava parte de su plantilla y una revolución total en sus procesos productivos, asegura haber llegado a una situación límite por la feroz competencia del acero importado de China y afirma que con las actuales condiciones de mercado, su planta de Sestao no es viable económicamente y que si no se adoptan en Europa medidas rápidas de defensa comercial ante la competencia china, la planta podría estar abocada a un cierre definitivo.De momento, la multinacional india ha abierto un Expediente de Regulación de Empleo para los 335 trabajadores de la acería, que cesará en su producción el próximo mes de febrero "de forma indefinida", dejando en el aire el futuro de 335 familias que viven en su mayoría en el municipio con la mayor tasa de desempleo (22,68%) del País Vasco. La misma globalización que alimenta los flujos comerciales entre las regiones del mundo más alejadas entre sí y que llena cada día millares de barcos con millones de toneladas de mercancías de toda clase, no distingue los posibles beneficios o perjuicios que la libre circulación de dichas mercancías pueden tener sobre los colectivos sociales. ¿Acaso es posible un capitalismo con rostro humano? Lo cierto es que desde China, donde lo importante sigue siendo no que el gato sea negro ni blanco, sino que cace ratones, llegan a los puertos de los países desarrollados barcos cargados de acero hasta un 30% más barato que el que se produce en Occidente. Subyace en todo esto el debate sobre la po­sible con­si­de­ra­ción de China como una eco­nomía de mer­cado y sobre el papel de la Organización Mundial del Comercio y las instituciones comunitarias europeas para imponer el establecimiento de aran­celes a la im­por­ta­ción de acero inoxi­dable.Cuando en Europa y Occidente las autoridades de la competencia mantienen un extremo celo para salvaguardar la libre competencia entre sus fronteras, potencias económicas como China, por el contrario, parecen gozar de total impunidad para romper mercados con prácticas de dumping que están siendo denunciadas, al menos verbalmente, por los sectores más afectados. En el muelle de Sestao los barcos continúan aún descargando la chatarra que alimenta el fuego de la acería. Tal vez no regresen nunca. El pueblo de Sestao, mientras tanto, espera noticias al otro lado de la vía del tren. Resisten. Porque están hechos de carne y acero.