Parece que el hartazgo comienza hacer mella entre los empresarios valencianos y que éstos ya no miran tanto la bandera política que se enarbola como que alguien enarbole la de las necesidades valencianas en los foros adecuados. Así, se escuchan declaraciones como que "los valencianos no sólo recibimos menos que la media, sino que además tenemos una renta per cápita inferior a la media y, a pesar de eso, contribuimos más que recibimos de las arcas del Estado", del presidente de Cierval, quien, además, calificó de chapuzas las reformas aplicadas hasta ahora. ¿Se imaginaban a González hablando así? Pues si les digo que también ha puesto en duda la valía del famoso Tercer Hilo, ese que tiene que venir a salvar el proyecto del Corredor Mediterráneo, ¿cómo se quedan? Parece que nada para ya las verdades de los empresarios valencianos, cansados de esperar callados.Por este motivo no nos debe sorprender leer titulares como el que se publicaba este fin de semana en el que Isabel Bonig, actual presidenta del PPCV, aseveraba: "Algunos empresarios me han decepcionado, como José Vicente González". ¿Acaso los empresarios se han alejado de los brazos del PP para ser serviles siervos de los actuales gobernantes? ¿Eso es lo que está diciendo Bonig? ¿En serio? Quizás lo que pasa es que las opiniones, de los empresarios y de los ciudadanos, se escuchan más cuando no se llevan puestas las orejeras antirruidos que ofrece el gobierno. Además, en el caso concreto de González, supongo que a Bonig lo que le ha sentado mal es que haya criticado el Tercer Hilo, proyecto estrella de su Conselleria.De todos modos, lo que no es de recibo es que Mª José Salvador tenga que enviar una carta al Ministerio de Fomento para expresar su malestar por el retraso de las obras del Tercer Hilo y la falta de información al respecto (¿no se suponía que iban a terminarse en 2015? Ahora se comenta que estarán en abril aunque oficialmente no se ha dicho nada).Está claro que la inacción del ministerio viene motivada por la inexistencia del nuevo gobierno pero no olvidemos que el encuentro con Ana Pastor, ministra de Fomento, tuvo lugar en noviembre. Hubo tiempo para resolver las dudas de los valencianos, ¿no ministra? Sobre todo si eran simples cuestiones de plazos. Además, si el objetivo del proyecto es que el Corredor se use tendremos que poder informar a los usuarios, en este caso a los cargadores, de cuándo va estar operativo y lo más importante, en qué términos. Disponer de un servicio fiable y frecuente de ferrocarril aporta garantías de eficiencia y competitividad a las empresas de entorno del Corredor. Así que, a qué esperan. A veces me pregunto si los políticos se acuerdan de que no son el ombligo del mundo y que las empresas no funcionan con proyectos cortoplacistas. Comprométanse de una vez con los proyectos que pueden y deben dar riqueza al territorio (el Corredor, zona franca, accesos portuarios, etc.) y dejen de pelearse por los asientos a ocupar.