Lo digo sin tapujos. Para muchos de nosotros estas fechas son realmente especiales, ya no tanto por todas las connotaciones familiares y lúdicas que conllevan, sino por su propio significado.Mi deseo a los demás por estas fechas siempre se centra en lo mismo: me gustaría que en todos y cada uno de nosotros renaciera estos días todo eso que nos hace movernos, aquello que nos motiva o todas esas cosas que hacen que pasemos por la vida con algo más de alegría. En definitiva, que ese o esos motivos que cada día tenemos para despertarnos y arrancar sigan anidando en lo más profundo de nosotros.Para conseguir todo esto, que no es poco, es fundamental que cada uno consiga descubrir cuáles son esos argumentos que hacen de motor en nuestras vidas. Es un buen momento, por lo tanto, para practicar una profunda reflexión, sincera y constructiva.Cierto es que todo esto de la revisión personal y los buenos propósitos es algo muy típico del fin de año, las uvas y el cava, pero yo les animo a que se adelanten unos días e intenten celebrar su particular Navidad detectando todo aquello que quieren que vaya renaciendo.Por si les sirve de pista, por estas fechas acostumbro a revisar cuáles son las personas que forman parte de mi vida y que son importantes para mí, ya sea desde un plano personal o profesional.Intento repasar qué es todo lo que me aportan y analizo de qué forman influyen en mi propia vida. Al final siempre me quedo con el deseo de que las buenas influencias, esas que hacen que tú y tu vida sean un poco mejores, perduren y se arraiguen ya que al final son parte indisoluble de tu persona y ayudan a conformar tu propia personalidad.También deseo sinceramente que alguna vez pueda tener la capacidad de comprender a todos aquellos que día a día me muestran como no quiero llegar a ser y a los que, en definitiva, les estoy agradecido por hacerme ver que la realidad puede contemplarse desde diferentes ángulos, aunque algunos de ellos sean obtusos.Todos ustedes, que como yo forman parte de esta querida familia logístico-portuaria, son parte indisoluble de mi vida y además en una proporción muy importante, por lo que mi deseo es que sigamos siendo capaces de mantener esta enriquecedora relación. Creo que será una buena noticia para todos que nospodamos felicitar otra vez el año próximo.Es tiempo de crecer, no lo duden. Gracias y feliz Navidad.