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Adiós al 2013

A falta de quince días para que termine el año parece que las noticias se suceden con la necesidad, con el ansia, de producirse antes de que llegue el 2014. Está claro que algunas pasan porque los estatutos de las asociaciones y fundaciones exigen que se den cita sus integrantes para hacer balance del ejercicio, programar el que viene y, en definitiva, dejar los números claros; pero también las hay que se producen ahora por misterios de la vida.

  • Última actualización
    28 septiembre 2018 23:30

Ejemplo, ¿por qué hay tantas inauguraciones últimamente? En diez días se han estrenado tantas instalaciones, líneas ferroviarias, plataformas, etc. como en los últimos tres meses. En serio: que estrés. Aunque, supongo que esto sucede porque todos queremos terminar el año con ilusión, la sonrisa en la mirada y echando abajo las frustraciones de un 2013 que ha sido intenso, prepotente y soberbio, y que nos ha obligado a todos, sí a todos, a reflexionar y pensar en el camino que debemos andar en el nuevo año. Los asuntos que nos quedan sobre la mesa son muy serios y de urgente solución. En primer lugar, tendrán que hablar las empresas estibadoras y los estibadores valencianos sobre la negociación del convenio colectivo; y tendrán que hacerlo rápido porque ya hay quien repite, reitera, lo malísimo que es el Puerto de Valencia y sus precios caros. Que una amiga, ajena al sector, te pregunte por qué es tan caro el puerto, "lo he oído en la radio", es muy significativo, ¿no? Porque, no se engañen, ese es el espíritu que queda en el público general, por mucho que al entrar en detalle se apunte al coste de la estiba como el quid de la cuestión. El lector u oyente se queda con la mala imagen del puerto valenciano y punto. Mi amiga, ya les digo, no diferencia entre las empresas estibadoras y los estibadores. Para ella todo es lo mismo. Por eso, por favor, apuesten por el diálogo. Los representantes de los trabajadores parecen dispuestos a comprender las premisas de las patronales, así que será mejor que no se enturbien más las aguas, ¿no? Por otro lado, está pendiente el tema de Competencia. La comunidad logístico-portuaria valenciana anunció en su día que recurrirían la sentencia, millonaria, impuesta por la Comisión Nacional de la Competencia; y, una vez concluidos los plazos, tendremos que esperar las conclusiones. De todos modos, no confío en que la rapidez, inexistente en todo el proceso, haga acto de presencia en esta nueva fase, aunque podrían sorprendernos. Por cierto, ¿creen que nuestras asociaciones van a tener que pasar por el departamento de restyling? En Barcelona y Bilbao sucedió. Por el momento, me han llegado rumores de que ya se barajan nuevos nombres, aunque no son nada serio y de fuente contrastada que podamos publicar. Esperaremos a ver qué sucede. Si saben algo... ya saben.Finalmente, como bien comenta mi compañero Jaime Pinedo en su Zig Zag de hoy, las alianzas de las grandes navieras centrarán nuestro interés informativo durante el primer trimestre del año. Aunque parezca que la noticia no tiene mucho que ver con nosotros, porque son Estados Unidos, China y la Unión Europea (qué lejos la sentimos a veces a la UE...) los que estudian lo que supondrá la unión de fuerzas, las navieras proponen una nueva red global de servicios compartidos y las consecuencias se sentirán en nuestra dársena, por mucho que alguna naviera insista en que no es así (los volúmenes de las líneas están ahí y tener más servicios no significa que estos muevan más TEUs que los actuales). Ójala nos equivoquemos. Mientras tanto, esperamos.Por cierto, como el calendario ha querido que no nos encontremos de nuevo hasta el 2014, les deseo un estupendo año nuevo, próspero y dichoso. Felices Fiestas.