No obstante, que no hablemos de ello no hace que estos problemas desaparezcan y está muy bien que las asociaciones sectoriales saquen a la luz, con voz alta y clara, que las carreteras españolas necesitan soluciones. Según la Asociación Española de la Carretera (AEC), tras un sondeo realizado entre conductores de autobuses y camiones y con la colaboración de ASTIC, Asintra, Fenebús y la Fundación Francisco Corell, los conductores profesionales consideran la conservación de las carreteras como la gran asignatura pendiente de la gestión viaria en España. Y lo seguirá siendo a tenor de los Presupuestos Generales del Estado para 2014, los que denominó en su día el ministro Montoro como los "de la recuperación". A saber, el Ministerio de Fomento, excluyendo las entidades y organismos públicos adscritos así como las políticas de vivienda, contará con un 29,2% menos que lo presupuestado en 2013 y en la construcción de carreteras y su conservación las cifras alcanzarán descensos del 42,23% y 13,17%, respectivamente. Con lo que prepárense para apaños y carreteras "low cost" porque no hay dinero señores.El sondeo destaca también que las peores carreteras de España, según los conductores profesionales, son: la N-340 y la A3. Dijeron más: "En general, los conductores de autocares y camiones suspenden el estado de conservación de las infraestructuras viarias, al que otorgan un 4,5 de nota media". De la N-340, la más larga de las carreteras nacionales, que une Cádiz con Barcelona por la costa, con una longitud de 1.248 kilómetros, poco puedo decir que no sepan ya. Con aquello de "es que es una nacional" queda todo dicho, ¿no?Y de la A3, está claro que lleva un tiempo en el ojo del huracán, gafada dirían algunos, por culpa de las obras que han tenido que hacerse a la altura del Viaducto del Embalse de Contreras por la aparición de una grieta. Está claro que el Gobierno se movió todo lo rápido que pudo, con desvíos de tráfico, apertura de un vial para turismos y refuerzo de la infraestructura, pero también es bien cierto que todavía no está totalmente abierta a la circulación pesada. Esperemos que se cumplan los plazos previstos y que antes de que acabe el año esté todo listo. Entonces será momento de recuperar las cifras de pérdidas que avanzó el presidente de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET), Francisco Corell, a este Diario allá por el mes de febrero, cuando indicó que por culpa del desvío en la circulación en la A-3 el colectivo transportista valenciano perdería 700.000 euros al día. Sea como sea, de las buenas intenciones de los políticos y funcionarios no viven los transportistas (ni autónomos ni empresas) y las carreteras públicas son una asignatura pendiente. Y mejor no hablamos de las autopistas sin camiones ni coches que nos descentraremos, nos cabrearemos y lo mismo explotamos y nos convertimos en Hulk. A más de uno le darían ganas, ¿a que sí?