Mejor audiencia que ésta, imposible. Los logísticos saben, mejor que nadie, lo que significa tener la conexión con el norte de Europa operativa cuanto antes. De hecho, la consellera Isabel Bonig ya está celebrando y confirmando los plazos anunciados, ya saben: que en 2015 habrán finalizado las obras del Corredor hasta Valencia; que Castellón estará a poco más de dos horas de Madrid; y que en 2016 Alicante y Barcelona estarán conectadas en 3 horas y 20 minutos porque para esas fechas también estarán finalizadas las obras del Corredor hasta Alicante.Mientras, con los pies en el suelo, es mejor recordar los principales datos avanzados por Ana Pastor, es decir, los 232,47 millones de euros que se invertirán en la Comunitat Valenciana durante 2014 y los 2.433 millones de euros que se han gastado ya en el Corredor durante los años 2012 y 2013. En el apartado de pendiente, confirmó que queda licitar las obras de implantación de ancho UIC entre Castellón y Vandellós. Por cierto, para aquellos que se cuestionen cómo es que el Corredor Mediterráneo ha cogido de repente esta velocidad sólo dos palabras: Tercer Carril. Desde que la vía propuesta por el gobierno valenciano fuera aplaudida por Europa, recuerden a los técnicos europeos hablando de exportar la idea al resto de corredores ferroviarios de interés , los proyectos de obras se están desarrollando mucho más rápido. Son más económicos y "adaptados a la realidad actual", comentan los que mandan, es decir, a los tiempos de recortes. Para los que querían un corredor con sus vías diferenciadas y demás extras, qué decir... La crisis ha provocado la necesidad de adaptarnos a lo poco que tenemos (y más cuando hablamos de dineros públicos) y, para lograrlo, la reinvención de los proyectos y las formas de trabajar ha sido exigencia obligatoria. Por lo menos podemos hablar con cierta satisfacción (veamos el lado bueno de las cosas) de que la idea de "optimizar" los proyectos surgió en la Comunitat Valenciana.Por otro lado, y por cambiar de modo, hablemos de transporte terrestre. Los transportistas unidos en Fenatport (Transcont CV, Asotrava, Cotraport y Tarraco Port-Logistic SCCL) esperan reunirse en breve con José Llorca, presidente de OPPE, para conocer cómo se va a poner en marcha el documento que regula el servicio de transporte terrestre de mercancías en los puertos. Lo quieren saber ellos y todos nosotros porque las AP's tendrán que ver cómo lo hacen, qué departamento se encarga de las autorizaciones y de los controles y cuándo se activa.Además, tras conseguir que su servicio sea considerado y reconocido como servicio comercial, Fenatport espera que les toque el turno a los transitarios. Todos regulados bajo las premisas que las autoridades portuarias consensúen, todos controlados para cumplir la ley y todo, según ellos, para que haya más transparencia en un entorno ensombrecido por la rumorología. No parece que la tarea sea baladí pero si los chóferes han conseguido ser servicio comercial, ¿por qué no creer que un documento de recomendaciones sobre la actividad transitaria en los puertos sea posible?