Pero si no se toman medidas, avisan los expertos, las emisiones de azufre del transporte marítimo de las zonas marítimas de la UE superará el de todas las fuentes terrestres para 2020. Por ello, la nueva legislación pretende poner fin a esta tendencia, reduciendo no solo las emisiones de azufre, sino también las partículas, lo que pasa por ser un avance en la protección de la salud de las personas y el medio ambiente. La nueva normativa elaborada por la IMO reduce progresivamente el contenido máximo de azufre de los combustibles para uso marítimo del 3,5% actual al 0,5 % en enero de 2020 aunque en la zona SECA, que incluye el Mar Báltico y el Mar del Norte, incluido el Canal de la Mancha, el contenido máximo de azufre se reducirá al 0,1 % ya en 2015.Y por mucho que Siim Kallas, vicepresidente de la CE diga que la UE está en vías de cumplir los compromisos asumidos en 2008 por sus Estados miembros en el seno de la IMO; por mucho que sea consciente de los costes que entraña el cumplimiento para la industria; por mucho que jure que la CE trata de ayudar a la industria marítima en la transición hacia los objetivos fijados, lo cierto es que los armadores europeos ven con enorme preocupación el coste económico de la adopción de la tecnología del Gas Natural Licuado (GNL) como combustible marino y se enfrentan a demasiadas incertidumbres sobre la mayor o menor efectividad del GNL, su coste, el suministro o la gestión de los residuos generados por su combustión. Demasiadas dudas como para pensar que el 1 de enero de 2015 los buques que operan en el espacio SECA cumplirán con el 0,1% exigido.En espacio de unos pocos días, portavoces de los armadores europeos han expresado estas preocupaciones y dudas, solicitando un aplazamiento de la entrada en vigor de la normativa para disponer de mayor margen de maniobra. La pasada semana, el presidente de ECSA (European Community Shipowner’s Association) y de Grupo Suardíaz, Juan Riva, afirmó que el transporte marítimo de corta distancia podría caer hasta un 46% con la entrada en vigor de la normativa IMO.Días después, Emanuele Grimaldi, director gerente de Grimaldi Group y presidente de Confitarma (Confederación Italiana de Armadores) decía que la aplicación de la normativa en el plazo fijado para la zona SECA podría provocar una involución en el progreso de la intermodalidad con una nueva transferencia hacia la carretera. La CE anunció hace un mes la creación del “European Sustainable Shipping Forum” (ESSF) para asesorar a los armadores en el objetivo del 0,1%. Bien. Pero no estaría de más que escuchara a la industria. Es deseable desde todo punto de vista lograr la mayor protección posible del medioambiente. Y se entiende que para ello los objetivos deban ser ambiciosos. Pero no a costa de ahogar a un sector que, como el transporte marítimo de corta distancia, se ha revelado como un aliado del medioambiente. No vaya a ser que el remedio acabe siendo peor que la enfermedad.