Mientras el sector de la construcción, por ejemplo, reclama que Fomento mantenga el ritmo de inversión para asegurar su actividad y su cuenta de resultados sin querer entrar a valorar si dicha inversión es o no necesaria (más allá del asunto fácil de la conservación), el sector de la automoción reclama un apoyo que en el caso de la fabricación de camiones encuentra claramente su respuesta en una palpable necesidad de renovación del parque de vehículos por parte de las empresas del sector.De igual forma, mientras que a los primeros se les llena la boca reclamando inversión que al final es dinero neto puro y duro que va a ingresar su cuenta de resultados, los segundos ven con buenos ojos cualquier incentivo para el mercado incluso una solución tan poco gravosa para el Estado como la propuesta por la ministra Pastor, abrir una línea de financiación a través del BEI, es decir, abrir el grifo para poder acometer las inversiones pero, ojo, financiando, nada de subvencionando.Sorprende, además, cómo cuanto menos estratégico se es algunos se vuelven más exigentes, y no hace falta discutir mucho para convencernos de que la construcción de obra pública nos ha hecho líderes mundiales y todo lo que ustedes quieran pero si podemos decantarnos por un sector productivo estratégico por el que seguir apostando de cara al futuro, no dudaríamos que un buen ejemplo sería el de la industria de la automoción.Es muy importante subrayar aquí, en todo caso, que lo realmente trascendente no es que los fabricantes de camiones vayan a encontrar en el mercado un estímulo que permita revitalizar sus ventas, ni siquiera enfocar esta línea de financiación por la vía de incentivar al sector de la automoción.Es fundamental enfocar esta apuesta desde la visión de las empresas de transporte por carretera porque desde esta vía se puede ser más ambicioso y coordinado a la hora de diseñar el programa.En primer lugar, no podemos abstraernos del dato esencial. Desde el año 1993, primero del que se disponen estadísticas publicadas a través del Observatorio del Transporte de Mercancías por Carretera en España, nos encontramos ahora mismo con la flota de camiones con mayor edad media de los últimos 20 años: en concreto 10,7 años, frente a los 5,9 que había en 2007.Esto, en sí mismo, es un factor de riesgo que podría minimizarse con un buen mantenimiento, pero ¿está todo el sector con fuerza económica para cumplir al detalle los requerimientos? La caída de la actividad y el famoso grifo de la financiación están como es obvio en la base del envejecimiento, que acertadamente quiere paliar Fomento con su línea de financiación a través del BEI.Ahora bien, teniendo encima de la mesa el tema de las 44 toneladas, con la locomotora en marcha para su aprobación y la gran alteración que se puede generar en el mercado por habilitarse una mejora competitiva a la que sólo podrán acceder quienes dispongan de músculo para renovar flota, no estaría mal que Fomento trabajara también en intentar ligar la necesaria renovación para romper el ritmo de envejecimiento y la próxima renovación para las 44tn, logrando una coordinación que sería mucho más beneficioso para un sector que está claro que sigue en la senda de renovarse o...