Aunque pensándolo bien, si Marco Polo levantara la cabeza y viera hoy lo poco que la Unión Europea ha logrado bautizando con su nombre el programa de subvenciones destinado a desviar las mercancías de la carretera a otros modos más compatibles con el medio ambiente, tal vez recurriera a un asesor de imagen para restaurar su buen nombre.Como ya informó este Diario el pasado julio, la UE, a través del Tribunal de Cuentas Europeo, emitió un contundente informe que recomendaba la suspensión del Programa Marco Polo, en su diseño actual, al constatar su resultado “ineficaz”. El Tribunal desvelaba la gran distancia entre los objetivos propuestos por el Programa Marco Polo para desviar tráficos de la carretera y los resultados alcanzados. Además, lamentaba que el Programa fuera diseñado sin posibilidad de evaluar su impacto real y denunciaba la escasa sostenibilidad de los proyectos subvencionados ya que muchos beneficiarios terminaron los proyectos antes del vencimiento de los contratos o modificaron notablemente el alcance del servicio una vez terminada la financiación. No hay que olvidar que el Tribunal de Cuentas Europeo denuncia también el llamado efecto de “peso muerto” en el Programa Marco Polo, o la constatación de que muchos proyectos se hubieran emprendido sin necesidad de financiación europea.Considerando lo anterior, la Comisión Europa habría decidido la suspensión de un eventual Programa Marco Polo III, si bien los presupuestos de la UE para 2014-2013 incluirán también fondos para financiar proyectos de intermodalidad, dado que los recursos asignados a Marco Polo quedan integrados en la llamada Connecting Europe Facility (CEF), el instrumento financiero empleado para el desarrollo de la Red de Transporte Trans-Europea (TEN-T).Mientras tanto, dos Estados miembros de la Unión Europea, España y Francia, continúan empeñados en sacar del atolladero la Autopista del Mar Vigo-Nantes, un proyecto presentado el pasado mes de agosto al Programa Marco Polo y pendiente aún de su evaluación y aprobación. Teniendo en cuenta los antecedentes del proyecto, cautivo en gran parte de los tráficos existentes de PSA Peugeot Citroën, con sucesivos cambios de titularidad en su operador, y cercenado respecto a su concepción inicial en cuanto a número de salidas, unidades a transportar y puertos involucrados (léase, Le Havre y Algeciras), cabe preguntarse si el informe del Tribunal de Cuentas Europeo no condicionará a la Agencia encargada de la evaluación y aprobación de los proyectos. Al parecer, España y Francia tienen bastante claro que será aprobado y prevén que en 2014 pueda hacerse efectivo el convenio con Suardíaz y el inicio de la Autopista del Mar, inicialmente con un buque adicional entre Vigo y Nantes.Marco Polo ha muerto. “¡Viva Marco Polo!”