Menú
Suscripción

Streaming

Acostumbrados como estamos a hablar y exigir eficiencia, llama ciertamente la atención que no seamos capaces de sacar el máximo rendimiento a las herramientas que tenemos alrededor y esto, nos guste o no, es un claro hándicap en nuestro camino hacia la excelencia empresarial.

  • Última actualización
    29 septiembre 2018 00:45

Siempre se ha dicho que utilizamos un porcentaje bastante ridículo de nuestro cerebro (sobraría decir que unos menos que otros). Aquellos que han sido capaces de darle más caña a las neuronas y las han activado, han acabado destacando. Parece obvio que si el margen de mejora es tan grande cualquier iniciativa que tomemos para incrementar nuestra cuota de actividad cerebral debería ser considerada como una acción en pro de la eficiencia.Bajemos a la arena. Todos, casi todos, disponemos de un smartphone o teléfono inteligente capaz de hacer cosas que ni siquiera imaginamos. Sean sinceros consigo mismos e intenten aplicar un porcentaje al uso que hacen de su teléfono (teniendo en cuenta que si básicamente lo utilizan para llamar, recibir correos electrónicos, enviar sms, whatsapps, ver el tiempo y jugar a alguna sencillita aplicación, no superarán nunca más de 20% de la capacidad total de la maquinita).Sorprendente, ¿verdad? Pues solo caben dos conclusiones: o sobra teléfono o nos falta iniciativa para incrementar nuestra eficiencia con el bicho.Esa falta de iniciativa, desgraciadamente, va unida inequívocamente a la falta de información, al desconocimiento y al miedo que produce la conjunción de ambos factores.My posiblemente, si tuviéramos a alguien a nuestro lado que, con paciencia, fuera ilustrándonos sobre cómo sacar el máximo rendimiento a los cacharritos que tenemos, la cosa pintaría bien diferente.Esta semana Puertos del Estado ha celebrado en Bilbao su VIII Foro de Comunicación, unas jornadas que anualmente reúnen a los responsables de Comunicación y Márketing de los puertos españoles en torno a diversas cuestiones de interés. En esta ocasión la Organización ha tenido a bien retransmitir las jornadas en streaming (en tiempo real, a través de internet).Pues bien, no he podido desplazarme hasta Bilbao para participar presencialmente en las jornadas, pero he podido seguir la mayor parte de sus contenidos a través de la red, con los auriculares puestos y sin dejar de hacer mi trabajo (estoy convencido de que cuando queremos nosotros también somos capaces de hacer dos cosas a la vez).Sí, ya lo sé. No es lo mismo. Es difícil interactuar y también lo es implicarse cuando pueden aparecer múltiples distractores. No obstante, creo que me he empapado bien de todo lo que se ha dicho y siento que he participado en las jornadas como uno más, aunque haya tenido que renunciar a la interrelación personal.Quizás ha llegado el momento de tratar de aprovechar al máximo las posibilidades que nos brinda la tecnología y aplicarnos las dosis necesarias de exigencia que requerimos a los demás cuando hablamos de eficiencia.